lunes, julio 06, 2020

He encontrado formas de recordar:
los latidos del cuerpo, sus júbilos, sus dolores, sus cicatrices, las sensaciones innominadas son una cartografía de la memoria.

sábado, julio 04, 2020

"El aumento del desorden hace que notemos el paso del tiempo"
Julieta Fierro. Astrofísica mexicana.


El cuerpo y su degradación no son más que tiempo acumulado. Por otro lado, el caos, que esta ligado al ser crea la singularidad del ser.


Vuelve la filosofía, vuelve a través de la sorpresa del cuerpo conectado a la materia. del cuerpo cayendo e impactándose, de un cambio en la materia de mi cuerpo. Pensé que volverá la poesía, que como ya sabemos toda poesía es profecía, pero vuelven ambas. La poesía y la filosofía. No lo había notado pero siempre que regreso a mí, a mis palabras y a mi casa de lenguaje, la poesía esta fundida con la filosofía.

El pensamiento del tercero excluso, todos los saberes que están guardados en mis cabeza, reaparecen, como si fuera icebergs que refulgecen.

Palmeras ardiendo

Este día oculta la visión hermosa y aterradora de vez como arden las palmeras en la retina. 

jueves, julio 02, 2020

Gracias a la vida

Gracias a la vida. Gracias a mi cuerpo por recordarme que el amor es el centro y la curación. Gracias a mi fortaleza y mi toro interno.

Después de volar

Sigo en proceso de transformación. Sigo recordando. Vuelvo a los trazos de mi cuerpo y sus movimientos. Deseo reconocer la conciencia del después. El impacto y el movimiento caótico de mi caída. En todo este dolor hay armonía. Sólo debo encontrar el hilo y seguirlo para poder llegar a el mensaje. Lo único cierto, aunque no de manera racional, es que mis sensaciones de peligro en semanas anteriores no eran falsas. Sabía que vendría algo como esto. Estoy aquí. Sortee el peligro. 

lunes, junio 22, 2020

Escribir en mis propios términos

Quiero poesía. Quiero volver a escribir poesía pero en mis propios términos. He caído en cuenta que la ausencia de lenguaje poético en mi vida se debe a que me tengo a mí misma con una camisa de fuerza que me permite transitar sólo entre el deber ser y la prisa. Ahora, con este lapso temporal, sé que las manos me brotaran de letras porque estoy volviendo a mi misma. Una vida sin disculpas, sin excusas, sin cortinas. Una vida mía.

jueves, junio 11, 2020

LA DOMINACIÓN DE LOS OJOS

Tanto el "fascinante fascismo" (Sontag, 1989) como su devenir extendido a la cultura en general ocularcéntrica a través de la "fascinante violencia"(Valencia, 2016) se fundan principalmente en la dominación de los ojos, es decir, en mantener los ojos deslumbrados para que permanezcan como compuertas abiertas hacia la transformación de la sensibilidad y por ende, en la remodelación de la subjetividad colectiva a través de input similares empaquetados como productos culturales, diseño arquitectónico, moda o expresiones de folclor digital y no digital, entre otros. Esto podría trazar un rastro histórico hacia la conservación del proyecto moderno colonia que se intersecta con el régimen livestreaming (Valencia, 2026, 2018, 2019) contemporáneo.

lunes, junio 08, 2020

Cotidiana

Entreabro los ojos, mis párpados aún no regresan del sueño, siento una pata peludita que me da toquecitos en la mano y me avisa que es hora de salir. Logro vestirme y salir de manera inconsciente, de repente ya estoy en la calle, con mascarilla y perro caminado, siento como la brisa de la mañana me toca el rostro. El perro es feliz olisqueando y yo sigo en estado adormilado. Regresamos a casa son las 6:30 am y decido hacer el desayuno, algo ligero. Parto una papaya y siento la textura, el aroma y el dulzor en la lengua. Lavo trastes, siento el agua en las manos, muy refrescante, recuerdo cosas y olvido otras, sonrío.

Hoy es una mañana bonita.

sábado, mayo 30, 2020

Sueños

EN MIS SUEÑOS HAY MUCHA AGUA ULTIMAMENTE O POR LO MENOS LA SENSACIÓN DE ESTAR EN EL AGUA O CERCA DE ELLA, NO LOGRO RECORDAR MIS SUEÑOS... pero hay muchas sensaciones. Es como si mis sueños se quedaran detrás de los ojos mudamente, sin lenguaje articulable para que no pueda explicarlos. sin embargo, hay algunas sensaciones muy bonitas que se quedan conmigo en el cuerpo al despertar, por ejemplo, hace unas semanas soñé que toda la información que necesitaba para pasar una prueba difícil no la tenía yo sino mi chica y que la que ella necesitaba la tenía yo, en el sueño esta era la forma más segura de actuar, desconocer completamente la información que te salvará la vida o podía meternos en problemas. Lo bonito del sueño es que las información párrafo a párrafo estaba segmentada, yo me sabia un párrafo y ella el siguiente, pero sólo podíamos comunicarnos por telepatía porque estábamos físicamente lejos. En una parte del sueño, yo necesitaba saber algo que ella sabía y ella me mandaba la información de manera telepática pero yo la recibía como una especie de escritura en la espalda, la yema de su dedo escribiéndome las palabras en la espalda, información invisible pero epidérmica. Había en este gesto tanta intimidad porque era una forma de comunicación recíproca. Cuando regresé del sueño tuve una sensación de mucha intimidad conmigo misma y con ella.

Entendí epidérmicamente lo que puede un cuerpo.

Oráculo del pasado

Escribo para en días como estos poder volver a mi memoria y ser un oráculo del pasado.

Releo a la de hace una década y me doy cuenta de en mis días había mucha poesía, que me enamoraba de libros, de palabras, que a pesar de todo el lenguaje era mío.

Voy encontrando patrones, ciclos de 7 a 10 años en los cuales voy tejiendo puentes y crisis para arribar a otra década. No lo había notado, como no noto a veces, por mi prisa de caballo desbocado, que tengo una estrategia para sacarme la piel vieja, para que mi cuerpo sume años que pueda contar como experiencias.

Nunca me imagine estar en una pandemia, no es por falta de imaginación sino porque como me escribió Itziar que dice María, este apocalípsis es súper aburrido.

Regreso al lenguaje, sin ruta ni plan, me siento cansada, me siento en otro sitio, pero regreso al lenguaje, lo dejaré invadirme, no opondré resistencia a volver a tener una casa hecha de palabras, lenguas y caracteres.