viernes, agosto 01, 2003

Quisiera hablar de ella (otra vez) y llamarla Gloriosamente impúdica, Tremendamente celosa. Definirla como La mujer de los adverbios, La enamorada de sus uñas. La que se Llena de sabiduría encontrada en las esquinas, prodigada por locos, por enfermos...

Miles Davis al fondo...

A kilómetros de distancia hay suficiente luz en mis pupilas para verla arrancada, suficiente fuerza en mi lengua para cavarle túneles al cuello, agudeza en mis oídos para escuchar su sangre mar abierto. Suficiente locura, suficiente historia para cargarla siempre en el hemisferio derecho. Los latidos imposibles de mi corazón me dicen que, por lo demás, estoy sola y que respiramos su evocación y yo en latitudes diametralmente opuestas. Sonrío automáticamente y pienso: mejor así.

........Este es el mejor de los mundos posibles........ Hay oportunidad de encontrar sin buscar y perder se hace habito.