martes, octubre 07, 2003

Remitentes y memoria.

No habia musica, pero la luna trajo los aullidos...

...los edificios se me ponen al paso, como gigantes petrificados se desangran, destilan vida, historias...

Mi motor marcha y creo en la combustion interna.

Nos sé fuertes, capaces de cualquier cosa, el mundo debe cuidarse, porque lo tomaremos desprevenido.


Cuando me pare en este lugar, tu estabas alli, siempre estas.


Aca me ahogo de felicidad, lo sé todo y sigue cabiendo en mi mano abierta.

Te quiero caminado, abriendo el piso, te sé definitiva, entrando al mundo como alguna vez entraste en mi, saliendo ilesa, viva, fuerte, no acabando nunca.


Pienso en ti y la Razón me hace pensar en la carne. El viento me da frio, me despeina, me hace reir.

Aca tambien estas tú, entre los libros del mundo, entre las calles de los desesperados y de los optimistas muertos. Te recuerdo.