sábado, julio 12, 2003

DELIRIO FRIO
No entendia porque podia verlo arrastrarse sin inmutarme, porque sus mordidas, sus heridas, sus gritos ya no dolian, porque su existencia se habia vuelto tan insignificante ante la mia,ya no sentia, no sentia, no habia mareo, ni imagenes distorsionadas, ni sed de sangre. Las imagenes yuxtapuestas estaban alli, el manojo de sentimientos y los nervios de punta y los dientes relucientes y las llanuras y el desierto y la noche y el abismo y los hijos (rotos) y el cordon umbilical compartido y la lengua pastosa y las voces desconocidas y los liquidos derramados y la memoria, todo estaba alli y se mezclaba, se confundia, pero no me confundia, ninguna de esas cosas, ni una hecatome, ni un desastre interno, ni saber la cifra del infnito, ni la suavidad de una aguja, ni el sedante ajenjo, nada me hipnotizaba. Ningun angulo, ni todos los angulos me importaban, la salud mental, el silencio, el habla, el lenguaje, las palabras enroscandose como larvas, nada de eso me imporaba y lo veia todo y tanto y todo y tanto y nada, nada...nada
Otra vez las lagrimas aparecen, copiosas, torrenciales, magnificas; me estallan en los ojos. Subsecuentes gotean una a una y luego en torrentes y despues otra vez una a una. Y esta impotencia, este dolor que se me agolpa en el pecho, en la garaganta, en el centro del cuerpo. Esta impotencia que me impide arrancarte los ojos. La sonrisa sardonica y mi reflejo en esos cuencos arrogantes, como espejos que me multiplican (fragmentada) ad infinitum.

Mientras aprieto los puños y el se acerca, la idea cruza mi mente. No puedo evitarlo, un eco sordo corta el aire. Disparo.


El Otro y el Infinito, posibilidades anversas

miércoles, julio 09, 2003

Precaria y fragmentada, su imagen es rotunda, se ve como un parque recien talado.

martes, julio 08, 2003

Es que este amor, siempre fue tan inutil, tan imbecil, tan asquerosamente tragico que me despertaba en las noches con la idea de eliminarlo, de hacerlo garras. Pero, este pinche amor fue siempre tan escurridizo que cuando conseguia enloquecerme, se camuflajeaba fingia desaparecer.

A?os despues aun sufro sus concecuencias.
La ni?a era bella, pero no tanto como para volverse loco, sin embargo me tenia hechizada, me manipulaba a su antojo, creo que nunca habia sentido atraccion semejante y ahora no recuerdo ni siquiera cuantos a?os podria tener, creo que entre cinco y nueve. Cabello negro, ojos grandes y vacios, una boca cuyo centro me jalaba.

Sin embargo, lo que mas me angustiaba era que deseaba descomunalmente su sexo, sentirla por dentro. Parecia que ella lo sabia, me seducia a la menor oportunidad.

Luego aparecieron otras ni?as, muchas, decenas de ellas, tambiern aparecio un gato dentro de una pecera que me veia con sus enorme ojos verdes, yo arrojaba carne a la pecera y el gato, antes manso y apacible, traspasaba el vidrio y me caia encima. Hubo angustia, luego, desperte.

lunes, julio 07, 2003

POEMAS QUE DISPARAN: PISTOLAS.
En mi mente se tejen mara?as. Caigo en paradoja, las detecto y nadie mas las ve. La gente se cree cualquier cosa.