sábado, septiembre 06, 2003

Entro a la biblioteca, los mejores ejemplares del mundo estan alli, tal y como me lo habian prometido, decido no esperar, rapidamente me quito la ropa y empiezo a restregarme contra los estantes. Otras veces el proceso habia sido un tanto mas largo, primero fingia no estar desesperafda, le sonreia a los bibliotecarios, luego de unos minutos me quitaba las bragas, luego los zapatos y con bragas y zapatos en mano decidia buscar el volumen indicado, el libro mas viejo, el mas perfecto, el mas.. , luego ceremonialmente buscaba una silla, abria las piernas y fimalmente me masturbaba.

jueves, septiembre 04, 2003

Que prefieres, la verticalidad de los senos o la horizonatlidad de la mirada?

Yo prefiero, sentir los huesos de mi mano sobre mi boca.
)Mi dolor de cabeza es tremendo, y pienso absurdamente, que es el mas terrible. Pero seguro solo es otro clisé solipsista en el que estamos acostumbrados a caer. Caigo en el lugar común de definir mi dolor como el mas intenso, típico de los que padecen migraña. Patético. Migraña, una etiqueta mas para definir una sensación, somos terribles, asqueroso y aparte ingenuos, me causa una sensación agridulce pensar que hasta lo que nos mata poco a poco tiene nombre. Nombrar a los padecimientos como tales o llamarles enfermedades, es tan sistemático, insulso. somos terribles, ¿qué le hemos hecho al lenguaje o mejor aun que hemos dejado que nos haga? ¿cómo hemos creido durante tanto tiempo en el? La angina de pecho debería ser definida como lo terrible que resulta que ni lo indecible logre ser inclasificable.


Todo este estúpido rodeo, todo este gastar fuerzas, permitir conexiones sinápticas arbitrarias, mover las manos, solo es para decir/escribir/escuchar/clasificar/fingir-pensar/llegar a conclusiones/emitir juicios/concebir el espacio tiempo/reordenar categorías/saber por nombrar, que ya no creo en los autores y no creo en ellos desde hace mucho tiempo. Pienso que esto debería doler, pero no es así, de hecho me siento (yo mi cuerpo) estupendamente bien y pienso en que siento que debería sentirme asqueada y triste, decepcionada perdida. Lo siento, no es eso lo que mi perdida de fe en el autor me provoca -luego pienso solo en el movimiento de mis dedos sobre las teclas, es casi hipnótico y escribo esto solo para verlas moverse como al acecho, no desearía dejar de oprimir estas teclas, pero no quiero decir nada- El viento me refresca y no me siento enferma, solo con este terrible dolor de cabeza que ahora -especulando demás, como siempre- pienso que me llevo a usarlo de pretexto para decir, tocar, escribir, todo es igual, que ya no creo en los autores y que me dan ganas de flagelarme, de encarcelarme de que me laven el cerebro con sustancias desconocidas para volver a mi fe en el autor, para dejar de disfrutarlo solo como un conjunto de caracteres que se agrupan allí arbitrariamente pero que buscan significar, la verdad es que todas las grafías son tan bellas y siento que me da igual lo que signifique y también se que seguiré leyendo y buscando la resistencia, no creo en los autores, me divierten, son mi forma de salirme de la tangente y además llegaron primero que la televisión, ya saben mi incurable apego por lo antiguo, luego todas las grafías se vuelven sonidos y me gustan y quisiera no entenderlos y por eso no me gusta saber otras lenguas, para curarme del entendimiento, para quedarme en la fase flotante amniótica de la incomprensión y luego buscar pretextos para ponerles significados en otros idiomas que tampoco entiendo, que hablo pero no descifro. Bueno seguimos yo y mis manos moviéndonos. Cerré ese libro y lo dije en voz alta: Ya no les creo, luego asevere mil cosas y supe que no podría escribirlas tan perfectamente confusas como me pasaron por la cabeza. Cuando toco a Dionisio no dejo de estar perdida, enamorada, por Apolo.

Ahora estamos enfrascados en el lenguaje Uroboros y en otros dos mil anos seguiremos en el , el regocijo de arrastrarnos, entrar al laberinto y romper los hilos o multiplicarlos o pintarlos o intentar seguirlos todos o solo algunos y siempre Aristóteles recordándonos que estamos constituidos por accidentes y que la ousia, es una palabra que se autoaniquila. Ninguno logra terceras vías, nada mas proponen saltos y nadie esta preparado, creo que creamos una teoría que nos supera una teoría para otra raza que es una quimera, una utopía. NOS ENAMORAMOS DE DIOSES INVISIBLES, FUTUROS E INGESTABLES. Seguiremos perdidos, jugando a comprenderlo, tragándonos al lenguaje, restregandolo groseramente sobre las cosas. Afirmando estupideces, pensando en que el sentido de nuestra existencia es buscarle el sentido. No evito la carcajada inminente que esto me produce y las lagrimas que seguro debería derramar no aparecen. Somos cobardes no hacemos lenguajes con cuerpo, no nos arrojamos brazos descuartizados ni cerramos los ojos y cruzamos las vías, hablarnos con carne seria incomprensible y su crueldad no esta en arrancar la carne sino en nuestra estupidez de intentar comunicarnos a través de todo y con todo. La reafirmación de que intentamos comunicarnos porque somos seres incomunicables que desean siempre los que esta fuera del limite. Me gustaría decir que te quiero cuando te estrello un hígado en la cara? No, no quiero decir nada y golpear también es decir algo, no hay nada que no este bajo la lupa y yo no escapo a ello. No quiero escapar ni recuperar nada, mucho menos volver a creer. Y es una falacia decir que el nihilismo existe, ya no hay vacío hay sobre saturación y ruido blanco no hay paz y tampoco la habido nunca, ni creo que deba haber, solo pensamos para restregarnos nuestras imposibilidades y exhortar a vencerlas y dejar que otros se lo crean, yo no quiero que nadie lo crea o no lo crea y además tampoco esta en mis manos, ni tampoco en las manos de nada ni de nadie, de estar en algún lado no creo que sea en una representación antropomórfica. Me duele la cabeza y alguien se acerca a preguntarme si me duele la cabeza respondo que si y finjo que nos comunicamos, para luego irme al fondo de preguntas profundas y seguir observando todo lo que me rodea sin hacerlo(
No imagino nada mas frio y sutil que morir por respirar oro. Una finisima hoja de metal resbalando ascendentemente por tu tabique y luego obstruyendo tu traquea (impidiendo respiramar), la asfixia deviniendo grandiosa, cerrandolo todo para que no lo toque el aire, los ojos vidriosos, espasmos, espasmooosss. Cerrar lentamente los ojos, no luchar, seguir, cumplir con el mandato, aguantar la pena, dejar de respirar.Solo los orientales han descubierto la unidad de la muerte. No morir de morir, morir de placer, morir por exquisitez, salvarse del destino de morir por un asqueroso accidente.
Morirte respirando oro.
Al adicto a mirar peces no le gusta escucharme el corazon, porque me dice que siente que cada latido me duele. A mi encambio me encanta escuchar el suyo, en el se ocultan mundos, tambores, reberveraciones cosmicas de ese punto que el se guarda en el pecho y que solo es el eco de lo Otro.
Te quiero y te voy a querer asi por mucho tiempo, luego, lo sé esto se va acabar, asi nomas como si nuca hubiera acontecido. Como siempre sin explicacion me separo. Te sacare de mi vida como a todas otras tantas cosas., Y si, lo arriesgare todo, me tomare la molestia y hasta deseare que no acabe, que no me llegue el olvido, que esto deje huella, deseare no levantarme ese dia con la certeza de que esto se acaba. No va ser asi. Ya lo puedo ver.

martes, septiembre 02, 2003

El doctor ametralladora

Se llamaba Celestino. Tuvo una infancia muy feliz. Salvaba vidas durante el dia y cobraba vidas por la noche. Un Cadillac y una ametralladora.
El laberinto roto (no era Londres) es mi oreja atacada por mis unas.
Con las unas mas afiladas que de costumbre me hago sangrar las orejas, me arranco pedacitos, algunas veces de forma parsimoniosa y otras de forma arrebatada. Las orejas sangran, nunca las dejo cicatrizar. Me duele si me respiran al oido.

lunes, septiembre 01, 2003

"Arsenico: Blancura inmediata y un pie en la tumba"

Sanre me dijo.