viernes, septiembre 26, 2003

Sigo huyendo con los mismo pasos y aullando entre las mismas piernas.
Ludibrio me grita la piel, escarnio le respondo yo y le doy un beso suave, apenas perceptible, que no dura para que, befa, siga gritando la carne.
un abrazo con garfios.
HE CRECIDO CON BESTIAS.

miércoles, septiembre 24, 2003

Hoy supe porqué. Me creí la estupidez de que lo similar cura lo similar, entendí por similar sangre igual. Y aquí estamos. Ya no estamos.
PARADOXA

Levantas viviendas cuando tu destino es el error, el errar.
Error es errar, no tener lugar.
No aparecer no significa que no esté.
La A como prefijo es negación, ella debía saberlo, fue nombrada para desaparecer.
Y es que tenia la carne tan tierna y estaba allí sentada, escuchando, absorbiendo el desaliento, luchando para ganar su desgracia, para secarse antes de que la mataran. Entregaba su cuerpo al laberinto de la infelicidad y al vacío racional y sonreía ante lo yerno, al no figurarse futuro, al detonarlo desde ahora.

No esperaba la muerte para cortarse el cuello, para insertar la aguja en el ojo de su esperanza. El dolor, el absurdo, la nada, le parecían emotivos, fuertes, funestos e inmejorables. Eso era su fundamento, quería verse devastada. Conciente.
La violencia es una religion cuyo dogma exige carne abiera, es decir, ascetismo.
Miss Violence tiene unas semanas recluida en una esquina. Mientras, repito una y otra y otra y mil veces las palabras. Me gusta perder el sentido. De ellas y de mi. Al pronunciarlas. Me parecen magnificas, relucientes, como peque?as ?nforas, bellas y sin contenido. Por eso encuentro placentero despojarlas de significados, pensar en ellas de forma onomatopéyica, como variantes de gru?idos, alaridos sofisticados, con una eterna inconexi?n entre su sonido y su significado, entre las mas preciadas encuentro el urna que encierra la palabra UMBRELLA, la asfixia en RESPIRAMEN, TRAQUEA, TRUCCO, ALEVOSIA, SALIVA, UMBRO, EROM, SER. REPTAR. OFIDIO.

martes, septiembre 23, 2003

A veces quisiera estar tan perdida que ya ni me diera cuenta. No puedo, no lo hago, me parece anti estetico.
Lo que me me hizo quedarme desde que te vi es que carecias de todo, incluso de lo mas importante para mi, no contabas con una belleza tubia, ni convulsa.
Y soño con la ciudad esa que esta en cada rincon de la tierra y que seguramente ya no la aguardaba.
Hay un punto en la ciudad sagrada que sin temor a equivocarme afirmo que es el lugar mas triste. alli se encuentra el ruido blanco por todos lados, la vegetacion (que en otros puntos resulta escasa), el frio, las piedras y ademas el elemento erotico: los carros que pasan sobre ella y la fijan.
La respuesta es : porque nunca hubo contradiccion.

Mi ultima sentencia: para que?
Hubo un fin. yo no esperaba nada ya de esto. siendo sincera no me extraño que esto terminara en frio, sin miradas suplicantes, sin rezos entre los labios. Lo unico distinto fue que ella se alzo y se fue, en cambio yo encontre mas interesante quedarme alli sentada mirandome la transparencia de los pies y esperando a que anocheciera.
En mis labios se forma la sentencia: "casa devastada", para inmediatamete negar la omnipotencia de lenguaje, pues al decirla en todas las formas, aquella no dejara de estarlo.
ODD, en el lenguaje delas matematicas, numero impar.
Me muero de lo mismo, de al verte no ver Otro en todas partes.
Al lugar donde no duele solo voy para escarvar.

lunes, septiembre 22, 2003

Cuanta gente y sin embargo nadie. Levantas un papel sin saber que es la clave para descubrir el misterio que te viene aquejando desde mucho tiempo, lo vuelves a soltar solo para que alguien mas lo encuentre y no le diga absolutamente nada y estas entre luchar y no hacerlo, entre seguir caminando, mostrado resistencia cuando en realidad en vez de boxeador te gustaría estar en un monasterio, pero tu lo sabes que la fe no te cree nada y que eres bueno para pelear para aguantar golpes y para golpear, para no tumbarte para seguir, seguir, seguir, de pie hacia delante, no mirar mas sólo adelante, y tus músculos se tensan y empieza la ira y las ganas de sacarla y golpeas la paredes cuando en realidad sabes que tu vocación esta en otra parte y tu cerebro te manda mensajes que han sido sofocados por los ganchos del contrincante y nunca llegan completos, nada mas te provocan esa angustia y no sabes de abstracciones, de sentimientos existenciales y vas por la vida atrapado en la angustia y pensando que es sed de cerveza. Mientras sigues el monasterio cada vez se aleja. No reconoces el deseo de ser absurdo y por eso sigues luchando, diciendo: “ni lo intentes” y poniéndote en guardia.
La lineas de su cara... me dicen, me hablan.
Al doblar una esquina del tiempo, la encontré allí como siempre luminosa, forastera, con los dedos larguísimos, la piel morena y en los cuencos oculares, visiones provocadas por otras mujeres cubiertas de verde. La memoria me volvió de golpe y entonces supe que... la presencia es toda imaginaria, un comienzo.

domingo, septiembre 21, 2003

Un paraíso, una antigua moneda. Hombres y ligaduras. Un nombre largo pronunciado con mas coraje que el nunca sentido. Amaneceres soñando con la teoría de conjuntos. Lo despreciable siempre ganándole un lado. Cada nueve años repetir lo pensado. Nueve escalones, decidir entre un domingo y beber el agua inmortal. Tratar de encontrar sentido a la inexplicable historia. Seguir la pista de hilo que atraviesa lo imaginario. Mantener veintisiete piedras repartidas en los bolsillos y tres bajo la lengua. Hechos serios, circulo que se convierte en comedia. La ignorancia de los siglos en las torres olvidadas. Inextricables, acuchilladas, rotas las palabras.
Una mujer que siempre va sola en su auto y se dedica a formar rompecabezas internos.
Aquello suponía una situación dolorosa, pues le resultaba repúgnate pensar en hombresbestia dominados, truncados por la religión. Se sintió casi como aquel día en Gwrangedd Annwn cuando junto a un árbol permaneció de pie desde el alba hasta el atardecer y en los últimos rayos de sol alcanzo lo infinito y supo que cabía en la palma de su mano y que dolía mas que cualquier dolor y después apretó una rama con fuerza y se sangro para pensar en otra cosa. Pero irremediablemente supo que ya no podía seguir allí.