Pensar es (re)correr(se), irse sin moverse, circunaufragar y volver. Te estoy pensando... es pensar todo y en todo. sayakyetel@gmail.com. Fotografía de Adrián Volt Saénz.
viernes, octubre 10, 2003
Aquella tarde en Gwengedd Anwn intentaba hacer muerte a pesar de la inmortalidad, levantaba fogatas a pesar de no poder quemarme, corría de un lado a otro para que el agua se evaporara y surgiera la tristeza que trae la lluvia. Fracase en mis intentos. Lo digo de nuevo, nunca fui feliz allí. Todo era perfecto.
El mundo a punto de llover, a punto de llorar, nos mira sin ojos y esta pendiente de nosotros, como si necesitara nuestro afecto. Y yo acá con los pies descalzos sin frío a pesar de que acontece, y corta. Y yo acá moviendo las manos incansablemente, tomando pastillas que ayudan a creer el mito de la omnipotencia el lenguaje, cerrándole las puertas a las voces que me dicen que creer en la palabra es puro fanatismo, gritándome que me decida por las matemáticas (placer culpable, pecado que cometo a solas, escondida debajo de las mesa y de las camas) y yo acá tratando de dar explicaciones a pensamientos que todavía no formulo y dando la cara a mi impotencia para creer en lo imposible, a la asquerosa sensación pragmática con la que me levante hoy. Acá tratando de convencerme de los beneficios de la metafísica y el silencio, golpeando mis piernas para que dejen de moverme, atándome a la cama para poder desperdiciar el día, yendo contra mi misma. Acá decido quedarme recluida, mis dos caras se miran, deciden cuestionarme, exigen una respuesta o amenazan con fugarse. Acá Miss Violence, amenaza con dispararse a quema ropa, citar algunas gentes y emboscarlas, no soporta mi indecisión y no soporta que juegue a creer que los amoríos con el lenguaje tienen significado. Las palabras y las cosas no se trascienden las unas a las otras y llego al punto donde sé todo y resulta demasiado feo, luego resuelvo que me quedo con esa verdad. Me quedo.
jueves, octubre 09, 2003
miércoles, octubre 08, 2003
Me duele, y no, saber lo que dices, no reconocerme en esas frases, saberte en otras latitudes, en otras geograf?as humanas, saber que te podr?a navegar, arrastrar, de nuevo a esta isla, pedirte que te ahogaras. Se que tengo las fuerzas, las armas y luego se también que simplemente te dejo salir del ciclo, del siglo, dispersarte. Pienso en ti y ya eres pasado, pero como un dolor aun en la garganta. ya no pronunciar tu nombre y ni volver a circundar las longitudes que nos separan. Pienso en ti y pienso en las otras, las que no est?n y nos separan, a las que me gustar?a seguir durante el alba, a la que seguiré en otras noches y que estoy segura que dar?n vuelta en busca de mis pasos. Ahora debo quitarme las unas, te recuerdan, tan acostumbradas a rasgarte. Debo cerrarme, cerrar el ziper, quitar la herida por donde entraste. Dejarte. Otras, ya, me rasgan.
martes, octubre 07, 2003
Remitentes y memoria.
No habia musica, pero la luna trajo los aullidos...
...los edificios se me ponen al paso, como gigantes petrificados se desangran, destilan vida, historias...
Mi motor marcha y creo en la combustion interna.
Nos sé fuertes, capaces de cualquier cosa, el mundo debe cuidarse, porque lo tomaremos desprevenido.
Cuando me pare en este lugar, tu estabas alli, siempre estas.
Aca me ahogo de felicidad, lo sé todo y sigue cabiendo en mi mano abierta.
Te quiero caminado, abriendo el piso, te sé definitiva, entrando al mundo como alguna vez entraste en mi, saliendo ilesa, viva, fuerte, no acabando nunca.
Pienso en ti y la Razón me hace pensar en la carne. El viento me da frio, me despeina, me hace reir.
Aca tambien estas tú, entre los libros del mundo, entre las calles de los desesperados y de los optimistas muertos. Te recuerdo.
No habia musica, pero la luna trajo los aullidos...
...los edificios se me ponen al paso, como gigantes petrificados se desangran, destilan vida, historias...
Mi motor marcha y creo en la combustion interna.
Nos sé fuertes, capaces de cualquier cosa, el mundo debe cuidarse, porque lo tomaremos desprevenido.
Cuando me pare en este lugar, tu estabas alli, siempre estas.
Aca me ahogo de felicidad, lo sé todo y sigue cabiendo en mi mano abierta.
Te quiero caminado, abriendo el piso, te sé definitiva, entrando al mundo como alguna vez entraste en mi, saliendo ilesa, viva, fuerte, no acabando nunca.
Pienso en ti y la Razón me hace pensar en la carne. El viento me da frio, me despeina, me hace reir.
Aca tambien estas tú, entre los libros del mundo, entre las calles de los desesperados y de los optimistas muertos. Te recuerdo.
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