martes, marzo 16, 2004

Miss Violence se abruma cuando escucha que han rebajado la letra que nombra a todo lo que por iniciar acaba y han infectado el cabalístico numero (perfecto). Sigue pensando en que no sabemos que es la muerte. Luego se disfraza los ojos para que ninguna de aquellas que la acompañan se de cuenta de que saber la muerte es su propia Fata Morgana.
Piensa en las conjugaciones terribles de letras y números, sabe que el numero 13 y la letra J son lo mismo que el vedado nombre. Escucha la irrupción de otras esferas celestes. Sabe que aparecerá el planeta que a 40 años de la tierra anuncia el inminente Caos. Sonríe, cierra los ojos. Escucha la música de los planetas. Se niega a esperar más, los dientes le sangran, las encías le arden.
Piensa en Dresden, en Mesopotamia, en Jonia.

Todo se le vuelve otra cosa. Fausto no puede dejar de ver numeros en el cuerpo, en los ojos de las personas. La Mujer de la Bata Blanca le inyecta olvido, de nuevo.


Todo Nace

(se muere)

pero no sabemos que es la muerte


aun así esta en todos lados.




lunes, marzo 15, 2004

Y en un lugar que aun desconozco, una mujer que parece encarnar a todas las mujeres, me susurra en lineas cortas:

estoy aqui y me gusta mucho el sonido de tu voz. Tambien, me gusta mirar tu cuerpo como olas, bailando.


El océno ausente me ha dicho:


logras contraer zonas de mi corazon que solo mediante el lenguaje de una mujer podria darse.


ALGUNAS LETRAS PUEDEN CURARLO TODO