viernes, octubre 15, 2004

Escribo lo escrito. Debería renunciar.

¿Para que las letras si la memoria olvida?

Ahora y siempre ha sido preferible ser un mueble.
Sé que incluso el silencio escribe un texto.

El nombre, que no es siquiera una palabra, encierra las huellas pre-decibles del sintagma

Necesitamos mas espacio -menos tiempo-
aprender a callar
mas silencio
saber que no todo puede ser -olvidar la farsa caligrafica y sonora-
Necesitamos mas silencio. Sí estamos muertos.
Lo unico que quiero es soledad y verdades fundamentales develandose ante mis ojos.
¿Habrá palabra o negación de ésta que alcance para deshacer de una vez todo lenguaje?
Esto no existe en las letras
solo (existe) en la fuga del diario
la palabra hablada.
Nada hago sino empeñarme en esta construcción retroactiva del sentido.
Solo llegamos a eso, a no llegara nada, a no cortarnos de tajo la lengua y las manos.
Siempre lo sabremos: lo demas es silencio.
Deberiamos aspirar a ser una cifra concéntrica a la izquierda,
una nada,
aspirar a ser olvidados, y olvidar.

Hay Uno, por decir algo, en la abstracción
que se niega a ser contemplado,
porque es el Significar.

Hace muchismo frio. Los cielos son hermosos. Son silencio liquido.

miércoles, octubre 13, 2004

El ha sido deconstruido