miércoles, agosto 24, 2005

Debi saberlo. Algunas pistas se filtraban, como humedad bajo las uñas, como vaho en las ventanas. Debi saber que esa sutilisima y magnifica teoria de los exponentes estaba encarnada. Debi presentir que el llevar en la memoria una formula tan aséptica como ésta: «El exponente indica el numero de veces que se debe repetir la base como factor » traeria consecuencias. Debi saber que todo significa siempre su reverso. Debi alertarme cuando abrio los labios y dijo que se nombraba EXPONENCIAL. Bebi aventurar juicios mientras me repetia una y otra vez la formula del exponente « El exponente indica el numero de veces que se debe repetir la base como factor », una y otra vez. Debi saber que esto significa, lo que en verdad significa, es que el exponente hara repetirse todo una y otra vez, multiplicando al mundo hacia sus extremos y sus reverses, quitandole cifras hasta hacerlo imperceptible o inconmensurable. Lo que no sabia, pero debi saber, es que me encontraria con un exponente caminado por la calle en un cuerpo de mujer. Lo que no sabia, pero debi saber, es que los numeros tienen reveses y aun asi no ocultan nada. Lo que no sabia, pero implicaba un juicio, una forrnula o una pregunta inmediata, es que cada vez que le segui los pasos la miré levitar, nunca tocar la base, siempre ir sobre ésta « El exponente es un numero entero o un simbolo que se escribe como indice superior sobre otro numero o simbolo que es la base » Lo que no sabia es que le Mujer Exponencial es como ir sobre dagas.

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