martes, julio 19, 2005

He perdido un nombre
alguien ya no me pronunciará nunca.
Ella siempre era una tristeza y una sonrisa mezclandose
y haciendo sonidos enfaticos

con el rejoj resbalandole una y otra vez
muñeca arriba muñeca abajo

Precisaba todo como poniendo puntos y comas al acomodarse las gafitas cuadradas

y la risa profunda y ese brillo en los ojos que solo algunos conociamos,

(ese privilegio de verla sin los cristales que la separaban del mundo)

Esa voz,
esa manera de decirlo todo
ese saber guardar silencio,
esa euforia sobregirada

ME DUELE TODO (QUE ES, AUN, UN LUGAR INDEFINIDO DE MI CUERPO)