sábado, agosto 20, 2005


ESTADO-NACIÓN / MERCADO-NACIÓN


I

EL DISCURSO POLÍTICO COMO ENUNCIADO DESCRIPTIVO, NUNCA REALIZATIVO


¨La revolución contra el gobierno occidental en pueblos del tercer mundo ya ha terminado¨[1] (178, Geetz). En nuestros días, la afirmación anterior resulta cuestionable y aún más, falible ya que la situación global de la política actual se fisura y cambia a diario a través de luchas discursivas Intestinas y las teorizaciones contra el régimen que se difunden a gran escala haciendo uso de los medios de información (internet principalmente). Aunque, también puede decirse que con la sobre-popularización del concepto del fin de la Historia como des-ideologización y la emergencia de la globalización se ha incurrido en la formación de una cultura silente, narcisista y consumista, es decir a-política. Reduciendo así el concepto política a mero formador de discursos políticamente correctos e inmovilizantes y nunca como práctica real.

Geetz afirma que ¨(...) los pueblos que estuvieron bajo la tutela del imperialismo son pueblos formalmente libres.¨[2] Subrayamos formalmente puesto que nos parece una palabra central para describir el discurso político-económico basado en la globalización. Recalcamos además, que formalmente es el concepto adecuado a partir del cual se podría analizar la escisión entre teoría política y su práctica sobre la realidad. Por lo demás, resulta cuestionable el concepto de libertad aunado al concepto de igualdad —que hace Geetz en otro momento—; todo aquello que se busca libre no puede tender a la igualdad porque toda nivelación[3] es una suerte de parálisis para cualquier tipo de resistencia e impugnación contra el orden hegemónico que sigue siendo políticamente correcto pero en la práctica se reviste cada vez más de incoherencias.

De esta manera el concepto libertad puede entenderse como un mero enunciado descritivo, no realizativo[4] (performativo) poniendo de manifiesto la ruptura entre el discurso político y su aplicación real y directa. Ahora bien, de lo anterior surge la siguiente pregunta: ¿Cómo el imperialismo[5] neoliberal nos deshistoriza y des-ideologiza para inmovilizarnos mientras él sigue en expansión y flujo ascendente? La respuesta es compleja, pero una de las que salta a la vista es: A través del discurso políticamente correcto y la fomentación al surgimiento de discursos de resistencia para crear de esta manera un juego discursivo que mantenga distraída y/o inmovilizada a la acción. Aprovechándose de la vigencia y necesidad de un discurso teórico de resistencia, el imperio actúa subrepticiamente por vías alternas mientras se escuda detrás de un discurso políticamente correcto. Así, por obra de esta suerte de espectralización[6] la hegemonía mundial que sustenta el poder se beneficia de ello, dando como resultado la emergencia del Mercado como la gran Nación actual, es decir, el MERCADO-NACION.

Hoy en día, es el Mercado-Nación la única Nación real, concreta y, hasta el momento, posible (más no plausible) como práctica efectiva en todas las esferas de la política y la vida en general.



II

GLOBALIZACIÓN Y CULTURA DEL CONSUMO COMO NEO-IDENTIDAD


¿Cómo emerge y se populariza la idea de globalización? Podríamos responder, a la manera de Geetz, que sobre todo hubo un punto de quiebre que se cristalizó en <> o des-ideologización y des-historización que resulto en campo fértil para emergencia de la globalización.

Así, con la Globalización entendida como desregulación de todos los ámbitos, y que se caracteriza por:


1. Mercado laboral desregulado
2. Desterritorialización (segmentación internacional y descontextualización del ámbito propio de cada país).
3. Decodificación de flujos financieros por la aplicación exacerbada de la política neo-liberal.
4. Estrategias aplicadas para que el dinero viaje a la velocidad de la información (maridaje de la economía con la tecnología).


Se erige una máxima, que la hace deseable por apelar a la idea de igualdad, esta sentencia es: Igual-acceso-a-todo[7]. Empero, lo que esa sentencia ordena es la inserción al mercado como único campo que todo lo iguala, pues instaura necesidades naturalizadas artificialmente que incitan al consumo sin diferenciación.



De la misma forma, el maridaje que se da entre economía, política y nuevas tecnologías nos orillan a dar la bienvenida a las sociedades de control y vigilancia[8] sin que éstas tengan que ocultarse más de la sociedad, y ponderando su existencia como lógica y necesariamente aceptable. Condicionando y trasgrediendo de esta manera las nociones identitarias, de privacidad y libertad. Configurando con ello una nueva idea de a lo que la identidad tanto personal como nacional se refieren, puesto que hoy es difícil hablar de lo social, porque esto cada vez se disuelve más. Lo social contemporáneo puede entenderse como una aglutinación de individuos encapsulados en sí mismo que comparten un tiempo y espacio determinado, y participan de forma activa o pasiva (radical o matizada) de una cultura del consumo.

Ser una cultura del consumo se deriva como consecuencia lógica de las prácticas políticas y de la emergencia de la nueva clase dirigente: Los empresarios. En nuestra cultura ya no hay héroes, hay publicistas.


III

ESTADO-NACIÓN / MERCADO-NACIÓN


Clifford Geertz define el nacionalismo — a finales de los años 70´s—como: ¨amorfo, con inciertas metas, a medias articulado, pero así y todo en alto grado inflamable.¨[9] también nos dice que los distintos nacionalismos pueden centrarse en dos tipos de evocaciones para legitimarse.

1. Esencialista: apela a los términos de tradición, cultura, carácter nacional, parentesco sanguíneo, lengua, etc.
2. Epocalista: Apela a la historia de nuestro tiempo, su dirección y el significado de ésta.

Esto es importante para establecer los mínimos de lo que entendemos en este trabajo por nacionalismo, para luego hacer una comparación pertinente de estos términos que definen al nacionalismo y compararlos con los principios que esta tomando el Mercado —que ante nuestro criterio podría ofrecer un cierto paralelismo—. Por medio de una versión apropiacionista de estos términos, el Mercado los toma y absorbe, para regresarlos al discurso de forma resignificada[10] — resignificación que obviamente sólo atañe a sus intereses— e instituir de forma ¨sutil¨ un nuevo nacionalismo, pero esta vez apelando a la unión e identificación a través del consumo, tanto de bienes simbólicos como materiales. Ya que, todo, incluso el mismo concepto de Nación y Nacionalismo[11], pueden convertirse en baratijas culturales decorativas.

Así, el concepto de Estado-Nación esta siendo desestructurado y desbancado por el de Mercado-Nación. Sin embargo, en nuestra observación no se guarda sorpresa ya que como dice Geertz; ¨Algo que todo el mundo sabe pero nadie siquiera piensa como demostrar es el hecho de que la política de un país refleja el sentido de su cultura.¨[12] Si bien es cierto que el Mercado-Nación ya no se reduce geográficamente a un país, también es cierto que el neoliberalismo tiene como principal representante a USA (United States of América) y éste extiende su ¨cultura¨—que en la mayoría de los casos es sólo una remasterización plástica o fashion de otras culturas y vendida como norteamericana— a todos los confines de la tierra[13] a través de la tecnología (la mass media, el networking) y el consumo. Fortaleciendo de este modo, la emergencia y afianzamiento del Mercado como la Nueva Nación que ¨nos une¨.
Ahora bien, el discurso del Mercado-Nación intercambia los términos esencialistas[14] y epocalistas y los mezcla con las máximas: igual-acceso-a-todo y libertad de consumo. Implementando así conceptos económicos como rasgos identitarios de una Nación.

Por ejemplo, la hiper popularización y demanda de la cultura del ocio y del bienestar como parte de un Status Quo que determina el desarrollo económico de un territorio y lo constituye como un país económicamente fuerte es decir, pudiente y consumidor; establece esta característica como uno de los rasgos más importantes de Identidad Nacional. Recalcando la bases identitarias a través del poder adquisitivo y el consumo de tecnología de punta, que colocan al país en la categoría de avanzado legitimándolo ante el Mercado-Nación como parte de ella por ser un País-del-Consumo.

Cabe aclarar que, la implantación de este discurso no se da de forma directa, expuesta, sino por el contrario se da en una especie travestismo discursivo, donde los términos utilizados son intercambiado por otros, y este intercambio es propuesto de manera casi ¨natural¨. Cuidándose todo el tiempo de que el uso y la popularización de los conceptos del Mercado-Nación no desplacen bruscamente a los usados por los distintos nacionalismos y/o naciones. El tratar de no desaparecer el discurso (pero sólo en teoría) de las naciones puede darse para aprovecharlo y utilizarlo como envoltorio de legitimación que encubre al discurso consumista del Mercado-Nación. Se incita a la inflamación del discurso de las naciones para desarmarlas/inmovilizarlas para que la acción quede directamente a disposición del mercado.

El sistema del Mercado-Nación impone como parámetros de identidad personal, cultural, social e internacional, el uso y consumo de marcas registradas™, logos®, nombres©, firmas©, iconos™ y/o teorías populares®, etc. Exigiendo un poder adquisitivo, para otorgar un Status Quo que fungirá de canon de identidad.

Como ya se ha mencionado, el Mercado-Nación no se sitúa geográficamente en un lugar especifico[15], pues su infiltración por medio de la globalización se basa en la desterritorialización, convirtiéndose en una especie de espectro[16] de largo alcance. A través de la consigna de desterritorialización se ¨obliga¨ a los países (regularmente del tercer mundo) ha abrir sus fronteras y con ello sus recursos naturales, de los cuales se aprovechan los países poderosos que cuentas con la infraestructura y tecnologías necesarias para explotarlos, mientras que los países pobres se preocupan por teorizar, formular, y reformular sus conceptos de nación para que éstos estén a la altura de las teorizaciones del primer mundo. Convirtiéndose en un círculo vicioso que se repite ad infinitum. Ejemplo de esto es el Tratado de Libre Comercio firmado entre Canadá-USA-México, del cual sale mayormente beneficiado Estados Unidos con relación a México.

Lo que resulta paradójico es la preocupación de los países del Tercer Mundo por acceder ¨teoricamente¨ a un status mundial de Primer Orden o Moderno. — Parece que a todos estos países se les olvida que para que haya un paso del Tercer Mundo al Primer Mundo[17], es necesario lógica y silogísticamente, que exista un Segundo Mundo (hubo Rusia que lo era y ahora esta desmembrada) por tanto, resulta imposible, al menos lógicamente hablando, que los países del Tercer Mundo accedan al Primero—. Dicha preocupación da como resultado en la apertura de fronteras y descuido de recursos naturales, permitiendo prácticamente que se los saqueen con autorización.


IV

LUGARES Y NO LUGARES


¨En la realidad concreta del mundo de hoy, los lugares y los espacios, los lugares y los no lugares se entrelazan, se interpenetran¨[18] Esta cita me resulta ilustrativa para tratar de explicar el salto del concepto Estado-Nación al de Mercado-Nación. Equiparo para esto el concepto de Estado-Nación con el de Lugares, mientras que el de Mercado-Nación con el de no lugares. Lo relevante aquí es que por medio de la espectralización y del No, tanto los no lugares como el Mercado-Nación cobran un auge impresionante y se sirven de sus opuestos para legitimarse y hacerse presentes de una manera indudable; trayendo como consecuencia lo que llamaremos ¨Nación Retórica¨[19] frente a la Nación Práctica (de los hechos), es decir, Nación-Mercado.

La Nación Retórica debe ser entendida en su determinación geográfica y como propia de los discursos nacionalistas (por divergentes, complejos y múltiples que estos sean); mientras que la Nación-Mercado se expande más allá de los confines geográficos determinados (como un no lugar). De esta manera los nacionalismos (la mayoría de ellos) se forman y circunscriben a una retórica consensual de individuos adscritos a un territorio (a una lengua, a una historia común, etc), la relevancia de esto es que con la pervivencia de los discursos nacionalistas[20], el Mercado-Nación hace de ellos un escudo, un souvenir, ¨una curiosidad¨, es decir, los desestructura y los convierte en mercancía, neutralizando toda su posibilidad de acción: ¨Así las sobremodernidad [entendida como mercado] convierte a lo antiguo (a la Historia) [como a cualquier fenómeno, incluyendo aquí al nacionalismo retórico] en un espectáculo especifico, así como a todos los exotismos y a todos los particularismos locales¨[21]

La expansión exacerbada del Mercado-Nación, puede remitirnos al problema de equiparar cosmopolitismo con globalización, sin embargo ambos términos no son siquiera cercanos. Pues como explica Ribeiro: ¨Cosmopolitismo presupone una actitud positiva con relación a la diferencia, un deseo de construir alianzas amplias y comunidades globales pacificas e igualitarias, con ciudadanos que seria capaces de comunicarse a través de fronteras culturales y sociales formando una solidaridad universal¨[22]. Aunque ambos términos apelan a una ¨fuerza inclusiva¨ la globalización se rige por unos presupuestos economicistas donde las fronteras son ¨abolidas¨ no con intenciones de integración cultural o alianzas pacificas, sino en base a la distribución de productos de consumo (ampliación de mercados) y donde la diferencia no es respetada, sino aprovechada para establecer y extender redes de mercado, divididas en subcampos, que buscan llegar a la mayor cantidad de consumidores. En fin, la principal diferencia estriba en que el cosmopolitismo concibe ciudadanos y la globalización consumidores.

El cosmopolitismo se ubica, por supuesto, en contraposición al nacionalismo; lo que busco ejemplificar aquí es que la emergencia del Mercado-Nación comparte ¨teoricamente¨ características tanto del concepto de Nación como del de Cosmopolitismo pero al mismo tiempo no se reduce o adscribe totalmente a ninguno. Una de las características que comparte con el cosmopolitismo es la idea de apertura y formación de redes mundiales más allá de la fronteras territoriales y políticas, aprovechando esta apertura para instaurarse y acrecentar sus espacios tanto de control como de producción-consumo. Toma del discurso de los nacionalismos la idea de un reconocimiento identitario, pero esta vez basando la identidad en el poder adquisitivo. Instaurando así un nuevo discurso que conjunta nacionalismo + mercado = Mercado-Nación + ciberespacio = transnacionalidad.

Para finalizar, y como conclusión, encontramos que la nueva identidad global esta enfocada a ser transnacional en su sentido directo que implica la idea de empresa y consumo en todas sus complejidades internas y externas. La transnacionalidad apunta a una cuestión centrada en :¨La relación entre territorio y diferentes arreglos simbólicos y políticos que orientan las maneras en que las personas representan su pertenecía a unidades sociopolíticas, económicas y socioculturales.¨[23] y que, aun más, las determinan.


BIBLIOGRAFÍA


Augé, Marc.(2004) Los no lugares.Espacios del anonimato, una antropología de la sobremodernidad. Gedisa, Barcelona.

Austin, John. (1998) Cómo hacer cosas con palabras. Piados Studio, Barcelona.

Geetz, Clifford. (1978), La interpretación de las culturas. Gedisa. Barcelona.

Ribeiro L, Gustavo. (2003), POSTIMPERIALISMO. Cultura y política en el mundo contemporáneo. Gedisa, Barcelona.

[1] C. Geetz. (1978), La interpretación de las culturas. Gedisa. Barcelona, Pág.203.
[2] Ibid. Pág,
[3] Con la emergencia de la Globalización, como solución de igualdad, y la abolición o por lo menos frexibilización de las fronteras, se ¨busca¨ llegar a una nivelación, pero lo que en realidad se esta efectuando es una reducción del espacio (la mayoría de las veces no para bien), esta reducción del espacio vital se ¨justifica¨ o se promete como ¨deseable¨, como una forma de eliminar barreras de todo tipo, incluyendo las de clase; sin embargo, contrario a lo que se propone, dicho proceso abre o agudiza las distancias y diferencias entre clases.
[4] J.l. Austin, define a los enunciados realizativos/performativos como aquellos que dicen lo que hacen, en lo cuales no hay escisión entre su funcionamiento y los hechos que enuncian. Cfr. En .Austin, J.L. (1998), Cómo hacer cosas con palabras. Paidós studio, Barcelona.
[5] ¨La palabra Imperio nunca ha dejado de indicar características internas de las relaciones de dominación en el sistema mundial. Después de la Guerra Fría (1989-1991), la geopolítica norteamericana, basada en un poder militar sin igual, ha reabierto, en una era de globalización y transnacionalismo exacerbados, la necesidad de discutir la existencia de un imperio verdaderamente planetario.¨ (G. L. Ribeiro.(2003), POSTIMPERIALISMO. Cultura y política en el mundo contemporáneo. Gedisa, Barcelona, pág. 28).
[6] Entendiendo el término espectralidad a la manera que lo hace Jacques Derrida, en sus teorizaciones sobre Marx, en sus libro Espectros de Marx.
[7] Actualmente parece que la <> no es necesaria ya que todos somos iguales a través de la ventana del ciberespacio, todos compartimos las misma posibilidades de desear, más incluso en este sistema de nivelación äbstracta¨ late siempre la diferencia entre el desear y el poder tener.
[8] Los Cybrids, grupo de artistas críticos que se definen a sí mismos como: “Los Cybrids: La Raza Tecno-Crítica es una junta de tres cavadores culturales poli-étnicos de la clase Latina dedicada a la crítica de la negociación cibercultural a través de la actividad tecno-artística. Los Cybridos atribuimos al incremento y ensanchamiento del espacio liminal de la cultura, la hibridación y descentralización de la identidades reforzada por la nuevas tecnologías electrónicas.” En su manifiesto nos advierten y desmitifican la máxima de igual-acceso-a-todo, proponiéndola como: “La libertad celebrada para acceder información ilimitada enmascara el sistema de meta-vigilancia de la Infraestructura de Información Global. Los Cybridos leemos “ciberespacio” como un artefacto y arquetipo cultural para acceso/deseo, cuerpo/espacio, cultura/globalizacion, y vigilancia/libertad. Nosotros nos resistimos a la idea de que el ciberespacio provee ‘un campo de juego justo, sin polaridades’ en donde la diferencia cultural es inmaterial. Las nociones subyacentes del ciberespacio incluyen la idea de que toda la gente pueda o deba tener acceso a “ la cultura del hombre blanco de clase media”. Los promotores de la División Digital alimentan esta desigualdad creando un imperativo para la gente marginada dentro y fuera de los Estados Unidos para que se esfuercen y sean recompensados con el acceso a la ideología del hombre blanco de clase media de una geografía cultural sin diferencia, capitalismo libre de fricciones y una cultura liberada y armónica. Los Cybridos, aniquilamos este falso ideal de igual-acceso-a-todo, sugiriendo que las desigualdades del poder están perpetuadas, no solucionadas, en la nueva geografía de ciberespacio. ¡A los que afirman que se deben hacer todos los esfuerzos para ampliar el acceso del Internet, decimos ERROR! Ese es el propósito del mundo de los negocios, facilitar, promover y realzar la ciber-experiencia, y el nuestro es subvertirlo. (El manifiesto completo se puede encontrar en: http//:www.cybrids.com. y esta redactado en idioma inglés, los fragmentos aquí citados son de traducción propia.)

[9] C. Geetz. (1978), La interpretación de las culturas. Gedisa. Barcelona, Pág. 204.
[10] Todos los términos esencialistas son susceptibles a ser transformados por el mercado en mercancías de consumo simbólico, mientras que los términos epocalistas invocarían por una parte a los nostálgicos y por otra, a las clase instruidas y criticas, incluso a las clases de resistencia, que indefectiblemente no puede escapar a los tentáculos del mercado.
[11] Aclaro que en este punto se hace una reducción, quizá demasiado simplista de ambos términos. Se aclara además que se sabe que estos términos son complejos y complicados para definirlos en un trabajo como el que ahora hacemos.
[12] Geertz, Op. Cit. Pág. 162
[13] Basta salir a cualquier sitio para comprobarlo, la influencia de la cultura Estadounidense resulta apabullante no sólo en los países latinoamericanos sino también en Europa y Oriente, y sobretodo entre la población joven, que en la mayoría de los casos la aceptan a-críticamente, y la reproducen de la misma manera. La fuerza de esta retransmisión radica en que estos jóvenes serán en el futuro los encargados de transmitir cultura a las generaciones que vienen, esto resulta preocupante, puesto que un individuo des-historizado, des-ideologizado, a-político y consumista no son las mejores perspectivas que puedan darse para la formación de individuos futuros.
[14] Una cuestión relevante y recurrente es el tema de la lengua el cual es tomado por la mayoría de los discursos nacionalistas como un eje central de unión y justificación. Ahora bien, en este punto parece importante equipararlo con el auge que ha cobrado de unos años para acá la hiper popularidad y “necesidad” del idioma inglés. El idioma de los negocios, del dinero, de los intercambios económicos, esta popularidad, no resulta casual, sino más bien un punto de convergencia que tiene el Mercado-Nación con los nacionalismo varios. La expansión del idioma no sólo es peligroso por la infiltración de la concepción economicista por distintos medios, sino que toca puntos epistemológicos que se sitúan en la posibilidad de pensar-expresar ideas, sin embargo no ahondaremos en este punto, dado que es complejo y extenso y no podremos tratarlo con justicia en este texto dada su brevedad.
[15] Una especie de no lugar.
[16] Este término debe ser entendido en el sentido del spectre derridiano.
[17] Es interesante el lenguaje con el que se maneja la distancia económica entre países, ya que raya en el absurdo y la Ciencia Ficción al implementar terminología como Primer Mundo y Tercer Mundo, equiparándolo a una especie de sistema planetario distinto separado y designado por la economía; cuando en realidad el Primer Mundo se encuentra territorialmente tan cerca del Tercero que de hecho comparten el mismo territorio, este es el caso de las frontera entre el sur de los Estados Unidos y el norte de México (que en principio eran uno mismo.)
[18] M. Augé.(2004) Los no lugares. Espacios del anonimato, una antropología de la sobremodernidad. Gedisa, Barcelona, pág. 110.
[19] Tomando la palabra retórica en el sentido clásico, sentido definido para actos retóricos como el alegato, la acusación, el elogio, la censura, la admonición, etc.
[20] Refiriéndome aquí a los nacionalismos divergentes del discurso neoliberal, ya que este es el discurso del Mercado-Nación y el que se busca implantar por todos los medios.
[21] M. Augé, Op. Cit. pág. 113.
[22] G. L. Ribeiro. Op. Cit. pág. 17.
[23] Ibid. Pág. 62.
Lo personal es político

I


"La consecuencia de la tendencia la universalismo es que la mente heterosexual (straight) no es capaz de imaginar una cultura, una sociedad en la que la heterosexualidad no ordene no sólo todas las relaciones humanas sino también la producción misma de conceptos y todo los procesos que eluden a la conciencia. Además estos procesos inconscientes son, históricamente, cada vez más imperativos por lo que nos enseñan sobre nosotras mediante los instrumentos de los especialistas. La retórica que los expresa (y cuya sedución no desestimo) se envuelve en mitos, recurre al enigma, procede co la acuulacion de metáforas, y su función es poetizar el carácter obligatorio de <<serás-heterosexual-o-no-serás>>"

Monique Witting, The Straight Mind, 28.




II


"Aceptar que el lesbianismo es una preferencia sexual implica asumir que también lo es la heterosexualidad, es decir, que la heterosexualidad es normalmente el resultado de una opción libre, sin intervención de presiones sociales; se trata de un a ilusión de alternativa, de un círculo vicioso sin salida para las mujeres, y no de una alternativa real. [Lo que] Rich propone es que la heterosexualidad, como la maternidad sean reconocidas y estudiadas en tanto que instituciones políticas."

M. Milagros Rivera Garretas parafraseando a Adriane Rich. En: Nombrar el mundo en femenino, 127. (La negritas son nuestras)

viernes, agosto 19, 2005

SABES QUE LAS HORAS
SE CONVIERTEN EN GOTAS
QUE CAEN SOBRE MI CABEZA ?


ES UN SUPLICIO PRECIOSO.
En mi cabeza resuena de forma disimbola.

"Todo finito tiene de propio el hecho de suprimirse a sí mismo."


(el hombre que robo a la alquimia lo dijo)

martes, agosto 16, 2005

OBSERVO COMO LAS UÑAS CRECEN Y CRECEN...
SENTIR COSAS COMO DISTANCIAS.

lunes, agosto 15, 2005


Y aqui, se me hace el cuerpo nudos. y la garganta empieza a decir tu nombre en voz baja, como invocandote, como si mi memoria pretendiera creer que decir es hacer.

y no llegas y los ojos se me nublan y la preocupacion crece, y el amor crece, y mi cuerpo crece al acelerarse la respiracion que puede ser de angustia mezclada con deseo.

y no llegas y yo trato de aferrarme al mundo, trato de cerrar los ojos y sentir Madrid por el cuerpo, trato de cerrar el oido y recuperar tu voz en mi cabeza.

Recuerdo la logica de las z´s y de las c´s, que alguna vez me explicaste mientras estabamos en tu cama y recuerdo tambien que tu discurso fue tan convincente que tuve que admitir que toda mi vida he hablado de manera incorrecta, tambien pense que mi vida esta poblada de cosas equivocadas, pense en la felicidad, en el tenerte allli, en ese instante, tocandote y mirandonos a los ojos como si nada en el mundo fuera mas importante que ese justo momento, ese donde la pupila crece y crece y crece dentro de si misma, crece tanto como la hace crecer un arponazo en la vena, crece y se dilata como cuando en la sangre cabalga una droga dura, pero no habia drogas,

o tal vez si,


porque habia rios que escurrian de mis piernas y de tus piernas. habia lenguas. hay lenguas y lenguajes e idiomas travestis y deformados.

te has preguntado alguna vez el por que tú y yo hablamos y no hablamos el mismo idioma, es decir, porque, o en que momento tu idioma se volvio un travesti, un enjambre, un alebrije que tiene mil extremidades que le naccen en otras latitudes y paises?

y no llegas y yo empiezo a disertar sobre el lenguaje, a pesar de que las letras me dejen sola, a pesar de los pesares y de la lumbre en las yemas de estos dedos que no se cansan de reventar llagas en estas teclas.

has escuchado alguna vez como suena la explosion de una llaga?

y no llegas y yo espero y seguire esperando, mientras mis letras quieren construirte de este lado, del lado de aqui, en el aqui del aqui, es decir en el ahora.