martes, diciembre 13, 2005

Le dije: ¿por qué tu cuerpo se le niega a cualquier adjetivo?. Ella me miro ingravidamente sólo para responder ¿Que pensarian de ti si saben que le hablas a los numeros?. Yo sonreí con una mueca de esas que sustituyen al silencio y pensé decir mil cosas, pensaba pensar, pero hable y le dije: Quiero dinamitarte. Ella respondio:¿ cómo se dice eso en cifras?. Yo volvi a decir (esta vez de forma pausada, con mayusculas como si por mi lengua deslizara la savia del sexo): QUIERO DI NA MI TAR TE. Ella sonrió como lo hace el numero cinco y me dijo: y yo a ti quiero aniquilarte. Yo supe que eso significaba que queria detruirme enteramente, extenuarme, anonadarme y se lo dije. Ella respondio: no es así, lo que en realidad quiero es aniquilarte, es decir, convertire en una partícula elemental que Reacciona con su antipartícula, de forma que desaparecen ambas para convertirse en radiación electromagnética. Eso es lo que yo voy a hacerte. Luego se giro y dejo tras sus pasos una suerte de lenguaje binario.

La Mujer Exponencial
El tiempo no vuela, se trasmina.


(Sigue siendo un suplicio precioso)