sábado, enero 07, 2006

En la Ciudad T, nada es lo que se espera. Hace un calor sofocante y es invierno.

viernes, enero 06, 2006

La ciudad T es un paraíso devastado. Me encanta.

jueves, enero 05, 2006

En la Ciudad T [y aqui se abre un parentesis de asombro que son mis ojos] los pajaros tambien canta. No se la genealogia de esas aves, no se si cantan o graznan, No se si son palomas, gaviotas, lechuzas, cuervos o buitres. Lo unico que se es que hay un silencio roto por el rumor de los pajaros. Y el canto es tan terrible, tan sublime que me hace cerrar los ojos y algo parecido a una sonrisa emerge en mi.
No se distinguir entre lo nefasto, lo maravilloso, lo imposible, lo real, lo atroz, lo que abre, lo que cierra, lo que sella, lo que muerde, lo que rie, lo que corta, lo que excita, lo que hierve, lo que convierte, divierte, advierte. No se distinguir entre nada y todo. No se distinguir pero voy de frente y lo degusto todo.

martes, enero 03, 2006

La luz se recompone. Encuentro a traves de la luz, la cuadratura perfecta de las cosas, pero no estoy acostumbrada a tanto resplandor, ni a tanta asepsia. Me doy cuenta que mi pensamiento nunca ha sido en vertical. Me percato que lo que alguna vez pense como problema[ ese estira y afloja de la verticalidad y la horizontalidad que exite en mi] ha sido negado por una nueva forma de problema. Nunca he sido Vertical y nunca me he considerado Horizontal, mas bien pienso en mi como en un rizoma, o tal vez mi sinapsis es un reflejo de lo que me circunda, mi mente al igual que la Ciudad T, ha crecido en foma de gota que se estrella contra el piso y escurrre, escurre, escurre.

lunes, enero 02, 2006

Me acuerdo de alguna vez en que se jugaba poquer y una mujer lo aposto todo. Un hombre dijo: Tienes muy buena jugada y se estremecio. Una tercera mujer respondio: es eso, o es que tiene ganas de perderlo todo. Las dos mujeres sonrieron.

domingo, enero 01, 2006

Sigo en la Ciudad T. Escucho la música que me circunda y no puedo obviar la letra. Mi memoria descifra, decodifica cada sílaba, cada palabra. Escucho el retumbar del sonido de las trompetas, los bajos y el acordeon, mientras la voz entre rasgada y desafinada, del cantante me ensordece a la vez que me envuelve. Veo desde mi mundo a la Ciudad T que es mi mundo. Escucho la música y me parece tan grotesca, tan visceral, tan brutal, en definitiva el perfecto sountrack de la Ciudad T.

Mi cabeza memoriza todo. Me siento como Funes el nemorioso.

No podría imaginar a esta ciudad sin esa música y no podría imaginar a esta ciudad sin toda esa violencia que se derrama en cada estrofa y cada nota musical. Todas las canciones que escucho a destiempo, simultánea, sincopada, abigarradamente me describen este entorno. Todos jugandose la vida, todo haciendo oda al machimo, culto al narco, a las armas, al desamor. Toda esa música describiendonos en nuestro patetismo y nuestra visceralidad. Todo como un Fata Morgana mientras observo como los conductores de la troca que esta mi lado suben el volumen en la nota climática que anuncia que al narco al que hace oda el corrido ha sido encarcelado o le han acribillado, o la combinatoria de estas dos posibilidades modificadas y entremezcladas ad infinitum.

Sigo en la Ciudad T, la música sigue sonando al igual que las balas. Es año nuevo.
Tengo un aficion especial por las mutaciones foneticas o mutaciones onomatopeyicas. Me sorprende como una palabra [puede transformarse por suerte de las onomatopeyas. Como puedo pasar de decir "creo en los pasajes*" a decir "creo en los paisajes".

Yo creo verdaderamente en los paisajes. Eso me pasa en la Ciudad T. La ciudad T me confirma que WE ARE SKEPTICALS BUT WE BELIEVE.


(*Acepción #8. m. Trozo o lugar de un libro o escrito, oración o discurso. Acepcion # 9. m. Texto de un autor.) RAE.