viernes, mayo 18, 2007

A mi panteón privado.

(Del lat. Panthĕon, templo dedicado en Roma antigua a todos los dioses, y este del gr. Πάνθειον).


I escape my mother because sexuality was stronger than her.
Kathy Acker. My Mother: Demonology. Pág. 313.



VI

Morbidísima Acker,

Que mi cuerpo no sea sombra
Sino asombro
Que ninguna ley lo sostenga
Que mi deseo pueda más
que la noche de lo masculino y sus miedos
que el triangulo de mi sexo deje de ser inmanencia
que mis armas sean las letras.

Desafiantísima,
que mi carne no sucumba
ante los mantos y las restricciones,
que nunca la toque la verticalidad de la vergüenza,
Que mi cuerpo diseccione diccionarios y
rompa antónimos prístinos.
Que mi carne drague el goce de ser otra.


VII

Prodigiosa Wittig,

Que mi cuerpo me pertenezca entero
Desde el quimo, el cartílago
hasta el encéfalo y la medula.

Que el olvido mastoideo
Se reagrupe con la precisión biliar de mi latido.

Que el occipucio y la cabeza dejen de estar expropiados


Bizarrísima,
Dame fuerza para pelearme entera,
para luchar vértebra a vértebra
en la conquista de mis secreciones.


Ayúdame a cruzar a nado el río del conocimiento
sin perder las falanges ni los globos oculares.

Fortaléceme en el exilio
de la verticalidad del pronombre
y de la aplastante Lesbos.

Te ofrezco las venas de mi cuello
Por una salida de emergencia.










Oraciones / horadaciones

(para el marica neoyorca de la barba enrarecida.
Yes, indeed, Allen this is for you).


I

Yo orada,

horada,

adorada

horadada.


II


Rogar,

pedir,

suplicar

Atravezarme de parte a parte.


III


¡Bendita tú caminando por esas calles de ventanas empañadas.
desbordada de confines ininteligibles y de rutas equivocadas.
Bendito el veneno en la garganta y el desamor a destiempo y en deshoras.
Bendito el transcurso de los días y las cicatrices en el rostro y los órganos sentimentales.
Bendito el cielo que se graba en los ojos de todos los que se pierden.
Benditas las hecatombes mentales y los brazos abiertos!
¡Benditas tú, yo, mi madre, tu madre!

!Benditas las soledades y los pavimentos que son todos pupilas llorosas.
Bendito el fin del fin y el paraíso del cuerpo.
Benditos los amaneceres con desconocidos, la niebla y la ciudades desventuradas.
Bendito el tiempo que nunca retorna.
Bendito todo lo que nos vuelva otra cosa, lo que nos desteje y susurra palabras sin importancias.
Benditos los clavos y los huecos, sin historias inherentes!


V
(¿a dónde vamos ? la interrogante irresuelta.)

continuará...
Hoy es un día apacible, probablemente el último en bastante tiempo. Luego el frenesí, el brotar de las palabras, el incesante cambio de subir y bajar de aviones. Desde hace algun tiempo mis medios de transporte sólo son mis piernas y los aviones. Demasiado dispares, demasiado lejanos y en convivencia perpetua. Los aeropuesros huelen a enbalaje, a promesas de borrarlo todo. Pienso en los aviones como en cabinas de suicidio, es decir, la posibilidad de sepultarte en una maquina que vuela a velocidades descomunales, horas para dehacer y llegar a un destino siendo totalmente otra, por demas pulida, limpia, fatigada, sin bagajes, sin salidas, todo se vuelve entradas.

jueves, mayo 17, 2007

Mi asesina tiene las manos manchadas de tinta.





No eran las manos, ni el destino que no supe descifrar. No fueron siquiera los trapiezos por las calles, sino las diminutas sendas, no los caracoles o el multidesfialdero y las bifurcaciones. Fue algo más, la teraraña , de estar en lugar y el tiempo precisos, en el momento que debía estar, el cruce de las líneas que lleva a lo previsto, sí creo que al final no era lo equivocado sino lo que llega con exactitud y acierto y a uno le cuesta aceptar.

El deseo de que cada molécula, cartilago y coyuntura nos pertenezca. O nos sepulte.

miércoles, mayo 16, 2007

¿te acuerdas si era día de los muertos, cuando firme un papel y un compromiso?

Recurrir a los otros en busca de la propia memoria. Los otros como inmenso espejo de lo acontecido. Pensaba que las cicatrices eran sufieciente bitácora. Que las notas en la piel no permitian el olvido, pero sigo olvidando, cada vez más, olvido.
(La música hace tantas cosas, incluso devolvernos en el tiempo)



Non ! Rien de rien
Non ! Je ne regrette rien
Ni le bien qu'on m'a fait
Ni le mal tout ça m'est bien égal !

Non ! Rien de rien
Non ! Je ne regrette rien
C'est payé, balayé, oublié
Je me fous du passé !

Avec mes souvenirs
J'ai allumé le feu
Mes chagrins, mes plaisirs
Je n'ai plus besoin d'eux !

Balayées les amours
Et tous leurs trémolos
Balayés pour toujours
Je repars à zéro

Non ! Rien de rien
Non ! Je ne regrette rien
Ni le bien, qu'on m'a fait
Ni le mal, tout ça m'est bien égal !

Non ! Rien de rien
Non ! Je ne regrette rien
Car ma vie, car mes joies
Aujourd'hui, ça commence avec toi !

(Edith Piaf)

lunes, mayo 14, 2007

(La verdad es que tengo prisa pero este fragmenteo necesita (to) ser escrito).

Y/o empiezo por las puntas de tus dedos, y/o mastico las falanges, y/o trituro los metacarpos los carpos, y/o humedezco tu muñeca, y/o desarticulo con gran delicadeza el cúbito, y/o presiono sobre la tróclea, y/o arranco desgajo el biceps del húmero, y/o m/e lo como, y/o me alimento de ti m/i muy deliciosa, llega un punto en que m/is mandibulas chasquean, y/o te trago, y/o te decluto. Separados del acromio tus dos brazos están desgajados de tus hombros. Tu soberana radiante, tu m/e miras. M/i saliva se extiende por tus senos fragmentos de carne larga se desgajan de los músculos cayendo sobre tu cuello tu garganta tan blanca y/o los tomo con cuidado entre m/is dientes, y/o los matico con voracidad, y/o te miro entonces y al verte así mutilada privada de tus dos brazos con tu busto ensangrentado m/e invade una gran piedad. El alimento tuyo m/e pesa dentro del estómago, de pronto se m/e revuelve, y/o vomito una gran masa líquida medio digerida pestilenta humente se precipita sobre tu vientre. Tú muy pálida en ese instante te revuelcas en un tremendo grito las lágrimas brotan con fuerza de tus ojos, salpicando/m/e dices que se te hace insoprtable ver/m/e vomitar, una ternura mayor todavía me invade y/o m/e pongo a recomerte tan aprisa como puedo m/i muy adorada y/o lamo las últimas migas sobre tu vientre, y/o hago desaparecer las huellas de snagre, yo te absorbo mi muy preciosa, muy dentro de m/i, y/o te guardo.

Monique Wittig. El cuerpo lesbiano, pág. 112.
Ello aquí entre mis manos. entre la carne y la uña. Sonriendo.


La ciprina la baba la saliva el moco el sudor las lágrimas el cerumen la orina las nalgas los excrementos la sangre la linfa la gelatina el agua el quilo el quimo los humores las secreciones el pus las sanies las supuraciones la bilies el pecho los senos los omóplatos los codos las piernas los dedos los pies los talones los riñones la nuca la garganta la cabeza los tobillos las ingles la lengua el occipucio el espinazo los flancos el ombligo el pubis el cuerpo lesbiano.

El cuerpo lesbiano. Monique Wittig (1977).