viernes, junio 08, 2007

No quiero mujeres con esencia, las quiero cíclopeas, imposibles, a-referenciales, huidizas, constantes, en transición. No quiero yugos como muslos, quiero la temeridad del aliento, la huida no planeada y en conjunto.
" Laura, la ninfómana, baila la rumba, con el sexo exfoliado y retorcido como la cola de una vaca.La danza del sábado por la noche, la danza de melones que se pudren el cubo de la basura, de moco verde fresco y ungüentos viscosos para las partes tiernas. La danza de las máquinas tragaperras y los monstruos que las inventan. La danza de los revólveres y los cabrones que los usan. La danza de la cachiporra y los capullos que golpean sesos hasta convertirlos en un pulpo de pólipo. La danza del mundo del magneto, la bujía que no hace chispa, el suave zumbido del mecanismo perfecto, la carrera de velocidad en una plataforma giratoria, el dólar a la par y los bosques muertos y mutilados. El sábado por la noche de la danza vacía del alma, en la que cada bailarín que brinca es una unidad funcional en el baile de San Vito del sueño de la tiña.Laura, la ninfómana, esgrimiendo su vagina, con los dulces labios de pétalo de rosa dentados con garras de rodamiento de bolas y culo como una articulación de rótula. Centímetro a centímetro, milímetro a milímetro empujan por la pista el cadáver copulador. Y después, ¿zas!. Como si desconectaran un conmutador, cesa la música de repente y con la interrupción los bailarines se separan, con los brazos y las piernas intactos, como hojas de té que bajan al fondo de la taza. "

(Y al fondo June, al fondo).

Henry Miller. Trópico de Capricorni (fragmento)
June se pasea fragrante por mi cabeza, aún lleva el vestido de muselina violeta.

(Hace muchos años que no me volvía la memoria de Henry)

jueves, junio 07, 2007

Tentación

Siempre he preferido ser un mueble, pero ahora me tienta la idea de ser un texto de espaldas.
¿Qué hago con mi cabeza, con el tiempo, con mi aorta que tiene prisa?

martes, junio 05, 2007

No es así.

Ahora (en la relatividad de lo que ello signifique) no es así, ya no me parezco a mi reflejo. El pasdo indetenible ya no es meta. Ahora no es así (es decir, de aquék modo). Ahora es AHORA.
Pensaba contarte el mundo o mandarte un trozo de mi yugular.
Me centro en la mirilla de mi propio ojo, pienso en el acto indescriptible de pensar una imagen, verla sin verla. Me voy hacia adentro, hacia el punto exacto donde la pupila se hace añicos (se convierte en big-bang, en dinamita). Me voy más allá y cruzo el río de la sinapsis y sigo viendo la imagen, las fisuras de la imagen , siento al unisono el palpitar de glandulas salivales. Escucho lejanamente los ladridos de mis dedos, el cantico reconocible de las huellas dactilares, el chocar de los huesos con otros huesos hecho de texto.
animadvertencia

No te escribas entre los muslos, salir de allí es un lenguaje complicado.