jueves, julio 26, 2007

Salvajas. Todas las mujeres que he conocido en esta ciudad, sean o no de ella, pueden ser identificadas como salvajas, como bárbaras. Creo que la mayoría de los adjetivos se les quedan cortos, así como los verbos. Hay una fuerza en ellas que enpuja hacia todos lado. Una gran esfera de venas y gargantas y traqueas y piernas y brazos a toda velocidad y revolución. El lenguaje es el vínculo pero no sólo el medio y el enlace. Cuando estoy con ellas tengo la certeza de que en cualquier momento alguna hablará en arameo, ruso, griego o esperanto. Algunas veces lo hacen, y los lenguajes se vuelven sólo sonoridad y risa.

Estas mujeres son tan enérgicas y energéticas que se juegan la vida, para ellas todo es relevante desde preparar ensalada hasta discutir sobre feminismo. Encuentro siempre que vuelvo, que me revuelvo en esta ciudad, algo que no tengo en ningún otro sitio. Todo es dos veces, todo es en dos o más idiomas, en dos o más monedas y, por supuesto, en más de dos géneros. Todo es aquí reinterpretable, enzimatizado, pasado por el filtro de este mundo que no es el primero ni el tercero y mucho menos el puente. Todo aquí es indefectible aquí. Me encantan estas mujeres. Abecedarias.

miércoles, julio 25, 2007

En estos días, el repliegue. Mas que escribir, leer. Sentir el calor excesivo sobre la piel. Literalmente la piel cuarteda por el indeleble beso solar. Mas que cualquier cosa, lo que acontece con prisa y sin pre-juicio. La calidez, un tanto exhorbitante, del Aquí.

lunes, julio 23, 2007


Si andas por Barna Pasate...

domingo, julio 22, 2007

El texto de espaldas

Por Vianett Mediana

Además de la obsesión que Margarita Valencia muestra tener por la imagen de la espalda, la noción de reverso es un recurso para comprender agudamente un texto. La lectura ejecutada desde el ángulo eludido, el más impopular, remite a una filosofía de la lectura tan suspicaz como contestataria. De ese modo, El reverso exacto del texto (2007) evoca la noción del antilibro, de la lectura no oficial de los hechos as never seen on T.V. ni en ninguna otra fábrica de masas. Finalmente, ¿qué podría decir al mundo amaestrado un texto de espaldas?

Margarita responde en su poemario con frases autónomas, autosuficientes, que se clavan en el ojo lector apenas osa abrir su pequeño libro, recientemente publicado por Centaurea Negra Ediciones. Libro efímero y gracioso si se quiere leer en una posición correcta: de frente, en orden, en la silla adecuada; sin sesgos ni movimientos del cuerpo que harían sospechar del trastrocamiento verbal de lo asignado femenino, de las fronteras y las guerras.

Formalmente, el libro es un híbrido. Inicia con la poética simbolista y el aforismo filosófico-existencialista (“Los números lo dejaron solo, como a mí las letras”), para seguir con la épica que irrumpe como relato (“Ella-Él-Eso: El Después”). Luego describe de los efectos del tiempo sobre las identidades, hasta llegar a una explicación empírica de las fronteras (“Borderlines/Borderlands”).

Sus breves metafísicas (“Mientras escribo, alguien también me escribe escribiendo”) son mayor en número que sus tropos y establecen la marca personal de la filósofa que reclama su herencia al ascetismo (“No poseemos, nada puede tenerse”). No obstante, sus metáforas son certeras y oscuras (“Soy la de púas en la voz”), de una agresividad que llega por períodos, como grave repetición de los ritmos de tortura. Sus juegos de palabras contra la tradicional cultura femenina completan la crítica mordaz que articula la composición del texto: “Solicito / Mujer Cerebral / Abstenerse aquellas con tendencia cervical, / servicial.”

El conjunto del libro revela que Sayak –así firma la poeta– es dueña de una poética asertiva desafiando la utopía, ahora desplazada por el cuerpo concreto: ése que sufre el desengaño de la estridencia global y el narcotráfico, el “Capitalismo Gore”, como lo bautiza. Esa tendencia a confrontar la realidad concreta completa la parte cruda de la obra, donde Valencia explaya sus metáforas vitales, una especie de signum vitae –o bien, de muerte– de las que emerge el tono de su escritura: las balas, el revólver, el cuchillo, el desgarre. Localizada en el contexto de violencia y machismo provinciano de la frontera méxicoamericana, la poética de Valencia reformula la visión de una ciudad (Tijuana) imaginada comúnmente como puerta al paraíso.




Algunas fotos de la presentación de
"El reverso exacto del texto" en la Librería Sor Juana.

!Muchas gracias a la librería y tod@s por asistir!