viernes, septiembre 19, 2008

¿La Balcanización de la frontera mexicana es lo propio de la Frontera?

Hace unos meses en Madrid charlaba con mi amiga Alpha sobre el problema de Balcanización de la frontera mexicana, yo le hablaba de mi preocupación por este hecho, le hablaba también de las apariciones esporádicas, primero en la portada del El País de una reyerta sangrienta acontecida en Sinaloa, cuando lo vi, pensé: ¨cosa de todos los días en los estados secuestrados por el narco¨, que oficialmente son 8, pero que como todo sabemos en México es en realidad todo el país, que ha pasado de una división geopolítica a una división narcopolítica o mejor dicho necropolítica.

Retomando el hilo anterior, pensé al ver la portada de El País que el hecho de que le dedicaran la portada al problema del narco (que es un problema endémico en México y que viene aconteciendo desde los años 70, pero que a tomado una fuerza inusitada en la última década) tenía por fuerza intenciones subyacentes.

No me equivoqué, puesto que tres días después apareció una nota (pequeñísima y perdida) en la parte de las noticias internacionales de dicho periódico, en la cual se la hablaba del emparentamiento que estaban haciendo los Estados Unidos del narcotráfico mexicano con los terroristas iraquíes. Se decía que los comandos o escuadrones que conforman las filas de protección al crimen organizado en México se entrenaban con las milicias terroristas en Afganistán e Irak. Y lo tildaban de narcoterrorismo. Obviamente, este emparentamiento entre narcotráfico y terrorismos es la díada perfecta que USA necesita para intervenir con toda la ¨legitimidad¨ en nuestro país. Así esa nota en un periódico internacional hacia de justificación preparatoria ante la comunidad internacional.

Porque como todos sabemos la palabra terrorismos es igual a la etiqueta de bienvenida para las políticas intervencionistas USA en México. Ahora bien no es un secreto para nadie que con la privatización del petróleo y la inminente intervención de los Estados Unidos en territorio nacional el estado se militarizará cada vez más, convirtiéndolo todo en un campo de batalla.

Un paso más para que esto suceda es el aparente atentado del 16 de septiembre en Morelia Michoacán, de verdad nos creen tan ingenuos como para creer que esto no es un eslabón más en la larga llave que se le quiere dar a USA para entrar con total libertad. El gobierno tiene miedo de que su ineficiencia lleve a un acto de desobediencia civil colectiva, a un estado anárquico y contraútopico, este miedo a la pérdida de autoridad se preocupa por el propio bolsillo, no por la población. Lo que sí es evidente es que a través de los actos que aquí denominan terroristas buscan infundir terror en la ciudadanía (como ha sucedido en los últimos 8 años en USA)para que esta demande mayor seguridad, un aparato estatal más represor y menos respetuoso con los derechos civiles, para que supliquemos por sistemas de vigilancia más rigurosos y para que recibamos con beneplácito el advenimiento de un gobierno dictatorial

Que el país se desmorona es ya evidente, no me considero nada patriota, puesto que como habitante de una frontera en constante conflicto y devenir, sé que las lógicas de racionalidad y los pactos éticos que nos han buscado infundir como país colonizado no funcionan ante las condiciones económicas y sociales de un Estado que nunca ha podido fraguarse como tal y que tiene más de 40 años desmantelándose, primero por su aparato jurídico y ahora por la creación la narcocultura y el secuestro como forma de integrase a la carrera consumista y al acceso al poder que son las dos máximas capitalistas.

Mi amiga Alpha, que también es fronteriza, decía que este sentido de ¨ilegalidad¨ era lo propio de las fronteras, que estos territorios había sido creado con ese fin, que esa es la función que cumplen en el Estado, y yo concuerdo con ella, en nivel discursivo, no intento redireccionar las funciones a través de unos acuerdos éticos occidentales e inservibles para todos los casos mexicanos, pero si considero que como pensadoras debemos preguntarnos/preocuparnos de la creación de un discurso que no sólo describa esta realidad sino que busqué explicarla y transformarla. Sé también que mi posición puede ser tomada por ingenua, pero no estoy partiendo de la ingenuidad ni del optimismo, una no puede darse el lujo de la ingenuidad ni del idealismo en un territorio donde las muertes acontecidas en el último año suman más que los fallecidos durante la guerra de Irak, la cual es una guerra declarada, una guerra económica y deleznable, pero declarada, cosa que no sucede en el Estado de Excepción permanente en el que nos encontramos en la frontera mexicana. Cuando hablo de la creación de un discurso, hablo de un discurso potente que lleve a unas prácticas potentes. Por ahora la única y mñas eficaz práctica que podemos llevar a cabo es no consumir tanto, o consumir de una manera diferente de una manera responsable y con consumir me refiero a todo tipo de mercancías, desde alimentos hasta drogas y, por supuesto, objetos de lujo.

Que no sea patriota no quiere decir que no haya una preocupación real por el estado de las cosas, por la ya evidente Balcanización de Latinoamérica, por el cada vez más palpable Capitalismo Gore en el que vive el país. Mi verdadera preocupación es por reformular los acuerdos éticos y racionales, basados en las condiciones con las que contamos, basados en un conocimiento geopolíticamente situado, liberarnos del peso de la falta, de la culpa y demás lastres ideológicos que no dejan que realmente formulemos teorías sociales potentes que escapen o redireccionen las instituciones y porque no, el propio concepto de Democracia, que hoy por hoy no funciona ni en el país y, no del todo, en el resto del mundo.

Estas reformulaciones tendrían que ir acompañadas de un enfoque de género que las atravesara, y la mayoría se preguntará qué tiene que ver el problema del género con los problemas del país, la respuesta es todo. Los problemas del sistema capitalista exacerbado están directamente emparentados con el patriarcado su forma dogmática, dictatorial y militarizada que reifica tanto el poder como la economía desenfrenada, nada cambiará mientras no se una el problema del género con el de la desigualdad social, que es allí donde inicia le meollo de la creación de nuevos sujetos (endriagos) que buscan acceder al poder a través de la vía ilegitima y crean una especie de alternopoder que sustenta y se funde con el poder ¨legitimo¨ a través de la especulación, el capital financiero, los paraísos fiscales.

La reformulación de los pactos éticos y de convivencia social tiene que pasar por los feminismos y sus discursos, para construir un vínculo entre una política multicultural de igualdad y una política social de justicia y equidad. Con ello, no afirmo que los pactos deban estar sustentados en lo que históricamente se ha designado como femenino, es decir una política soft, sino una desjeraquización de las acciones tomadas históricamente como masculinas y crear un puente entre estos discursos que no tienen que ser explicativos de lo universal sino de las necesidades propias de una espacio situado en una condiciones culturales, económicas y políticas especificas.

Ya que no podemos caer en la posición fácil de ¨denunciar con virulencia las injusticias sociales y raciales pero mostrardos comprensivos e indulgentes cuando se trata de la dominación machista. Son muchos los que pretenden explicar que el combate feminista es secundario, como si fuera un deporte de ricos sin pertinencia ni urgencia. Hace falta ser idiota, o asquerosamente deshonesto, para pensar que una forma de opresión es insoportable y que la otra está llena de poesía.¨(1)

Así, es importante señalar que desde el postfeminismo se proponen discursos y prácticas feministas que hacen frente a la realidad. Estas prácticas son una forma de dar continuidad por otras vías a los discursos, que desde la década de los años 80, ha venido proponiendo el feminismo del Tercer Mundo Estadounidense. Este feminismos encabezado por sujetos femeninos interseccionales y mestizos como Chela Sandoval, Gloria Anzaldúa, Cherrie Moraga, etc., nos han mostrado que desde la reinterpretación, reapropiación y contextualización se es capaz de generar formas de agencia y resistencia dentro del mismo fenómenos que nos niega y nos repliega y nos violenta.

Virginie Despentes. Teoría King Kong. Pag.24.

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