sábado, noviembre 15, 2008

Uno se abre los antebrazos por velocidad o por cansancio. Ella tenía siempre hipótesis al respecto, a veces argumentaba que le gustaba sentir el filo incrustándose y cediendo dentro de la carne, otras hablaba de la sanación a traves de la herida. Yo creo firmemente que lo hacía para convocar la lluvia o para alejar la lluvia, la penúltima vez que la ví me dijo: " ya entendí que no tiene porque llover siempre." Yo sonreí y tuve ganas de decirle que las nubes de sus antebrazos eran ya hermosas porque eran esteriles.

1 comentario:

Rain dijo...

Me quedo pensnando en la esterilidad. Fuera de los estigmas. Lo que puede ser críptico o no, SAYAK.