She´s so fucking great.
It is useless the attempt to rank a circle. The sovereignty of something extremely simple: a circle, a drop, a small piece of flesh, a line (you know?).The description of a weird and blind route which starts in the seventh papillary crest of my right forefinger and it finishes on the limit of your right nipple. There, where your nipple is kind of drawn. There, where your nipple is almost, but not yet.And I try again to talk about the virtuality which we are. And I try again to test the virtuality we can chose to be only just until the exact moment before we start to be.
C. Rey. El libro de la virtualidad.
Pensar es (re)correr(se), irse sin moverse, circunaufragar y volver. Te estoy pensando... es pensar todo y en todo. sayakyetel@gmail.com. Fotografía de Adrián Volt Saénz.
viernes, abril 04, 2008
Hay una cosa que se me atora en la punta de los dedos (como si las yemas fueran la garganta que se cierra) algo que no quiero escribir. Algo que no recuerdo del todo, pero llega tambloroso como hombres bajo la lluvia. Algo que me tiene escribiendo a pesar de no saber, con el no saber a cuestas. Algo que tiene que ver con los días blancos y la furia, con las mujeres con pasado, con las que quieren desaparecer, con las que se enamoran de las cuadriculas de la hoja. Algo como una línea huerfana, una línea viuda. Una calle dentro del texto.
miércoles, abril 02, 2008
DESCRIPCIÓN DE LAS MAÑANAS V
Estiro los brazos, (hay en todo esto un imago, algo que subyace , otro texto, una lengua por debajo de la lengua, una exaltación profunda, un deseo contradictorio y encontrado. Hay una vena que vuela hacia el pasado, que en realidad señala el retrofuturo. una vez más estoy atrapada entre mis deseos dobles) me levanto de un salto de la cama y me veo la espalda en la ventana, hay una marca, un gancho, un anclaje que es abrazo, tus dedos ceñidos como zarzas, como si mi epidermis fuera un lienzo. Sonrio. (Abro la ventana, hay poca luz, salgo al balcon y el cielo está de un azul oscuro que casi dan ganas, siento la furia del aire en el pelo, en el cuello, pienso en las sociedades farmacopornograficas, en que cada vez inventamos nombres más largos para señalar la complejidad de las cosas, para dar pistas, como si la complicacion del nombre enunciara lo complejo del fenómeno. Queremos que el medio siga siendo el mensaje, queremos que Austin siga vivo y siga diciendo y haciendo enunciados performativos. Enciendo un cigarro, aparece lo azulísimo). Salgo y enciendo un cigarro, aparece lo azulisimo y mi asco, me digo a mis espaldas que odio fumar, que me da asco, que si no fuera por el humo dejaria de hacerlo. Me digo a mis espaldas que marzo es un estado roto y continum, que espero abril porque me salva. (Reacciono como siempre ante la idea de ser ¨salvada¨, respondo que no necesito ser salvada, que no quiero ser decimonónica, ni sufriente, que no quiero autocomplacencia). Abril a las 5 de la mañana es un preludio hermoso.
Estiro los brazos, (hay en todo esto un imago, algo que subyace , otro texto, una lengua por debajo de la lengua, una exaltación profunda, un deseo contradictorio y encontrado. Hay una vena que vuela hacia el pasado, que en realidad señala el retrofuturo. una vez más estoy atrapada entre mis deseos dobles) me levanto de un salto de la cama y me veo la espalda en la ventana, hay una marca, un gancho, un anclaje que es abrazo, tus dedos ceñidos como zarzas, como si mi epidermis fuera un lienzo. Sonrio. (Abro la ventana, hay poca luz, salgo al balcon y el cielo está de un azul oscuro que casi dan ganas, siento la furia del aire en el pelo, en el cuello, pienso en las sociedades farmacopornograficas, en que cada vez inventamos nombres más largos para señalar la complejidad de las cosas, para dar pistas, como si la complicacion del nombre enunciara lo complejo del fenómeno. Queremos que el medio siga siendo el mensaje, queremos que Austin siga vivo y siga diciendo y haciendo enunciados performativos. Enciendo un cigarro, aparece lo azulísimo). Salgo y enciendo un cigarro, aparece lo azulisimo y mi asco, me digo a mis espaldas que odio fumar, que me da asco, que si no fuera por el humo dejaria de hacerlo. Me digo a mis espaldas que marzo es un estado roto y continum, que espero abril porque me salva. (Reacciono como siempre ante la idea de ser ¨salvada¨, respondo que no necesito ser salvada, que no quiero ser decimonónica, ni sufriente, que no quiero autocomplacencia). Abril a las 5 de la mañana es un preludio hermoso.
¨Con catorce años mi primera psicoanalista me explica que lo que yo quiero es echarle un pulso s Dios. No entiendo su insistencia en que debo renunciar, para alcanzar la salud mental, a mi deseo de follar únicamente con el top de la fémina, con las alfas hembra, con las superputitas, un deseo que ella llama megalomano. Si considera ese deseo como excesivo es porque no soy un bio-hombre; sino ese deseo llevaría simplemente el título de autoestima.¨
Beatriz Preciado.Testo Yonki. Página 75.
Beatriz Preciado.Testo Yonki. Página 75.
martes, abril 01, 2008
Los Otros, nosotros y los accidentes
Reflexiono sobre la irrupción del otro en mi espacio. La ¨permisividad¨, el comentario no pedido, el te-digo-lo-ue-se-me-pas-apor-la-cabeza porque soy un hombre y mi opinión siempre debe ser escuchada. Respetame. Pienso en esto por un incidente, de lo más banal y gracioso. Hoy subiendo por el ascensor y mientras dadaba senda mordida a un tomate (sí amo los tomates y los como a mordidas como las frutas que son) un hombre mayor y de volumen inmeso, me dijo ¨amablemente¨ (una opinión que obviamente, yo no solicité): " No comas tanto porque engordas". Este hecho en principio inofensivo, me dió para pensar varias hipotesis entre ellas la risa.
a) Como un hombre de su volumen se atreve a sancionarme por comer. No se llama eso doble rasero? A esto respondió mi cabeza, Occidente vive para el doble rasero. Sólo lo que él objeta es viable y correcto (por eso no puede con la coherencia de oriente próximo y su islamismo . En este punto no hago una apología del fundamentalismo, sino que cuestiono quién hace los discursos, a quén enuncian y por cuáles motivos).
b) Este hombre es un gestionador involuntario (?) del poder y el control que se ejerce sobre los cuerpos de las mujeres (y cada vez más también del cuerpo de los hombres). Un centinela de lo que a mi me gusta llamar como ¨La Segunda Represión¨ (La Primera Represión, como evidentemente intuyen, es la represión de la sexualidad) que es la restricción de la comida en las sociedades de la superproducción. Una estrategia básica e inofensiva que se disfraza tras la superficialidad o la inocuidad de la ¨moda¨, donde realmente se esconder el control no sólo del cuerpo sino de los pensamientos producidos por éste y de la fuerza con la que puede o no reaccionar, defenderse, cuestionar. Una mujer (o un hombre) con hambre no es capaz de pensar con claridad, está en permanente estado de stand by. Realizando el menor numero de funciones y gasto de energía necesarios sólo para seguir respirando, es decir, para vegetar.
Reflexiono sobre la irrupción del otro en mi espacio. La ¨permisividad¨, el comentario no pedido, el te-digo-lo-ue-se-me-pas-apor-la-cabeza porque soy un hombre y mi opinión siempre debe ser escuchada. Respetame. Pienso en esto por un incidente, de lo más banal y gracioso. Hoy subiendo por el ascensor y mientras dadaba senda mordida a un tomate (sí amo los tomates y los como a mordidas como las frutas que son) un hombre mayor y de volumen inmeso, me dijo ¨amablemente¨ (una opinión que obviamente, yo no solicité): " No comas tanto porque engordas". Este hecho en principio inofensivo, me dió para pensar varias hipotesis entre ellas la risa.
a) Como un hombre de su volumen se atreve a sancionarme por comer. No se llama eso doble rasero? A esto respondió mi cabeza, Occidente vive para el doble rasero. Sólo lo que él objeta es viable y correcto (por eso no puede con la coherencia de oriente próximo y su islamismo . En este punto no hago una apología del fundamentalismo, sino que cuestiono quién hace los discursos, a quén enuncian y por cuáles motivos).
b) Este hombre es un gestionador involuntario (?) del poder y el control que se ejerce sobre los cuerpos de las mujeres (y cada vez más también del cuerpo de los hombres). Un centinela de lo que a mi me gusta llamar como ¨La Segunda Represión¨ (La Primera Represión, como evidentemente intuyen, es la represión de la sexualidad) que es la restricción de la comida en las sociedades de la superproducción. Una estrategia básica e inofensiva que se disfraza tras la superficialidad o la inocuidad de la ¨moda¨, donde realmente se esconder el control no sólo del cuerpo sino de los pensamientos producidos por éste y de la fuerza con la que puede o no reaccionar, defenderse, cuestionar. Una mujer (o un hombre) con hambre no es capaz de pensar con claridad, está en permanente estado de stand by. Realizando el menor numero de funciones y gasto de energía necesarios sólo para seguir respirando, es decir, para vegetar.
lunes, marzo 31, 2008
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