viernes, mayo 16, 2008

No es casual que con el registro de tu voz las palabras se situen en la franja exacta entre el pubis y el abdomen. No es casual que las palabras entren en un impulso nervioso desde el oido e irriguen perpetuamente el lóbulo frontal. Y yo sólo puedo pensar en la hora que me falta, en el sol que sucede en otro sitio. En el sol que hace una resolana amarillisma (como yo la imagino) en el sol anterior que no cesa de suceder. En mi plexo.
Despierto. Hoy Gran Hotel Buenos Aires, Federico Aubele.

jueves, mayo 15, 2008

Aquí mis horas tiemblan como ramas.
El temblor de las horas

Una hora que se retrasa, una hora distraida, con zapatos rojos, con ropa que no combina. Una hora que toma el sol hasta que se acaba el día. Una hora que hace que lo que dura falte. Una hora que yo observo desde lejos, desde su paralela.








¨EL TEXTO LESBIANO¨
Sayak Valencia/Nuria Duarte

DESCRIPCIÓN DE LAS MAÑANAS XIX

Esta mañana ha llegado pronto. Esta mañana es mi noche. La noche encendida en verde por los fuegos artificiales. La noche temblorosa que llueve y se incendia. La noche que estremece y entra hasta lo más profundo de lo oseo. Esta malana yo camino dentro del frío y mis ojos se iluminan como dos esferas bicolor. Yo hablo de fuego y aparece el verde. Yo hablo de una disonancia cognitiva. Yo abandono la casa antigua, para ir a otra casa. Yo voy hacia ti.

miércoles, mayo 14, 2008

NUEVO PROYECTO:
(La Traducción Imposible)

Las palabras sólo dicen lo que dicen.
HEIDEGGER



No es que el tiempo sea, sino que el ser-ahí produce su ser como tiempo.
Martin Heidegger. El Ser y el Tiempo.



El próximo 26 de mayo se cumplirán 32 años de la muerte de Heidegger, ha de ser por eso que últimamente me ronda con más fecuencia por la cabeza. Pienso en Heidegger y pienso en un nacimiento que abre una puerta. Pienso en la cabeza del recien nacido resbalando entre las paredes del útero, pienso en como esa cadencia abre lentamente la puerta que permanecera abierta del alumbramiento en adelante. La creación del sentido al salir de entre las piernas. El primer sonido, la onomatopeya que deviene río, que es inicio del camino, inicio del lenguaje.

No la muerte sino el olvido del ser que nos precipita velozmente a cruzar la puerta. Me imagino que escucho los pasos de Heidegger y caen como una mole, cada segundo de lo que es siendo, cada segundo del ser reflexionado y vivido en el aquí y ahora (que es un recuerdo de en el allá y muy lejos). Que la importancia de los actos sea el eje que nos aleja y nos acerca a la puerta. No ser y subsistir entre las cosas. No Ser-Para-Las-Cosas, ni entre ellas, no ser ellas. Elegir la ¨legitima rareza¨ e ir paso a paso hacia nuestra propia puerta.

Pienso en la puerta abierta que todo somos y que todos, al llegar el momento cerramos.
Veo a Heidegger , hace 32 años, cerrando su puerta.
Nuevas Maculinidades


Ayer Lydia Cacho* volvió a poner sobre la mesa una discusión poco tocada (a pesar de ser fundamental y propuesta desde los años 70) la deconstrucción de la masculinidad por parte de los sujetos masculinos. Esta propuesta me pareció del todo interesante, no por novedosa, sino por la obviedad de su urgencia.

Me he sorprendido siempre con el hecho de que el feminismo haya tardado 150 años en regresar la pregunta sobre qué es una mujer, en pasar el balón al campo contrario y preguntar a la otra mitad del mundo: ¿qué es un hombre? recuerdo mi extrañeza desde el primer momento que llegué al feminismo, recuerdo también la pequeña decepción que sufrí cuando lei el segundo sexo y pensé: Beauvoir tiene razón, ¨On ne nait pas femme¨, pero me sentía truncada al ver que en ese libro se me decia (liberaba) que yo no era una mujer, que la mujer era una categoría discursiva inserta en un sistema de dominación, interacción y transacción determinada, y al mismo tiempo, no se cuestionaba la masculinidad. Las reflexiones de Beauvoir tenían sentido y eso era iluminador, sin embargo, yo me preguntaba: ¿y qué pasa con los hombres? ¿ellos sí nacen hombres?, ¿sí nacen construidos e inamomovibles?. La respuesta implicita a todo esto es que nacen legitimados.

Se sabe que alguien con poder y legitimidad dificilmente renunciara a ello. Se sabe también que es inminente e importantisimo que los hombres deconstruyan el modelo de masculinidad hegemonica que constriñe a una gran mayoria de mujers pero tambiñen de hombres. Se sabe que existen muchos sujetos masculnos que quieren/buscan/necesitan deslindarse de esos patrones arcaicos y opresores. Se sabe todo eso y se incita a ese cambio, se sabe tambien que eso es lo más favorable para todos.

No obstante, lo que no se sabe y debe reflexionarse es que la deconstrucción de la Masculinidad Hegemonica, puede llevar a la construcción de nuevas masculinidades que no resulten tan deseables (como los grupos sobre reafirmación de la masculinidad nacidos en los aós 80 en los Estados Unidos). Debemos estar consicientes de ello. Debemos también agregar que la incitación al cambio y a la creación de nuevas masculinidades es un arma de dos filos, ya que los resultados pueden ser imprevisibles y distópicos.

Por ello, es necesario que la deconstrucción de la Masculinidad y la creación de un plural de ésta vaya de la mano con la perspectiva de género y el feminismo, entendiendo a éste no sólo como movimiento social de mujeres sino como categoria epistemologica para la comprensión y creación de nuevas identidades (tanto femeninas como masculina) no distópicas. También tenemos que dejar muy claro que lo que sabemos de los géneros es muy poco y que regularmente contruimos la identidad del otro género desde clichés y estereotipos o bien desde proyecciones de la propia identidad y eso, a todas luces, no resulta en nada nuevo, puesto que no inventa categorias codificadas fuera de las dicotomíaas. Un hombre no es un mujer y viceversa, pero tapoco es un hombre. O una mujer tampoco es una mujer fuera del discurso que la/lo detenta como tal.

Finalmente, encuentro sumamente importante, como estrategia, el hecho de que los hombres se deconstruyan y se reinventen, busquen espacios para sí fuera de los limites fijados por lo patriarcal, por lo heteropatriacal. Considero que debemos descentrar el discurso de lo heteropatriacal.

C. Rey Ruiz reflexionaba ayer sobre la posibilidad de desestigmatizar los modelos de conducta de los homosexuales y revisar los logros en la reinvención de identidad que el movimiento gay ha proporcionado y puede proporcionar para una relectura de la identidad. Más allá de las prácticas y preferencias sexuales, el modelo gay representa una decosntrucción del pensamiento heteropatriacal y sexista. Por supuesto, no es la panacea, pero nos da referentes de que hay otras posibilidades interpretativas y de construcción/deconstrucción de la identidad fuera de las columnas de los génros y los sexos.

Cuando el mariquita y la bollera dejen de ser vistos y jusgados peyorativamente por atribuirles caracteristicas ¨exclusiva¨del género opuesto (y por ello denostados) seremos capaces de percatarnos que las caracteristicas ¨exclusivas¨de los sexos no existen como tales sino que pueden jugarse en una combinatoria que abrá las posibilidades a un nuevo discurso y acción. Así, las nuevas masculinidades no podran ser entendidas como nuevas si se desligan del feminismo y del movimiento gay


*Lydia Cacho. Conferencia Magistral sobre ¨Periodismo con perspectiva de género¨. La Casa Encendida. 13 mayo 2008. Madrid.

martes, mayo 13, 2008


Nuevo Proyecto: Du ciel.
13 MAYO 2008. Madrid, Embajadores 65.
Ayer Vila-Matas decia ¨escribimos siempre después de los otros¨. Ayer Vila decía más cosas (siempre en masculino), Vila se perdía entre el laberinto de citas, el Texto Eterno. Hablaba de la eficacia de reconocerse en lo plagiado. Hablaba de la honestidad del que cita, del que sabe donde ha robado cada minúsculo grano de su poética. Ayer Vila-Matas decía otras cosas que se parecen a estas pero que no lo son.

Conferencia sobre Poética y Narrativa. Enrique Vila-Matas. Fundación Juan March. Madrid. 12 mayo 2008.

lunes, mayo 12, 2008

DESCRIPCIÓN DE LAS MAÑANAS XVIII

Lo tibio que es aliento entre nosotras. El descanso.
El nombre de un hombre saliendo de sus boca, fue la primera cosa. La negación primera del camino indicado fue el pronunciar el nombre. Yo sabía, y ahora sé y sigo sabiendo que lo que se menciona reiteradamente regularmente se odia.