jueves, octubre 30, 2008

¨Tengo el grito del niño en mi oído¨Mamá Dixit this mornig. El problema de pensar que lo malo siempre le pasa a los otros es que en algun momento todos somos los otros.
To be continued...

martes, octubre 28, 2008

Correrse es como hacerse sangre, te proporciona unos segundos de sosiego, sólo unos segundos, después vuelve el azufre [...]

Angélica Liddell.

lunes, octubre 27, 2008

Esta tarde el mar, bastiones bajo los ojos. Pensar en tu mar. Esta noche la palabra límite, la palabra disociación, la palabra beso, fraguándose. La boca como gaveta posponiendo, acumulando, y todas estas ganas de verte.
Vuelvo a ti, vuelvo a tus letras. Te releeo. Asiento en cada sílaba, tienes razón la facilidad no nos explica. Tú saltas entre mis ojos, brotas.
Aparecen las palabras. Caen. Primero la palabra Proud. Luego.
Las lindes: de la felicidad al sopor.
Si los siglos vuelven yo siento este miedo a ser capaz de soportarlo todo.
Si lo siglos vuelven a través de tus pasos y tus dientes afilados y tus antebrazos de crucifijo, yo tengo miedo, yo tengo miedo de volver, de soportar, de sonreir ante el estrellar del yunque de la Historia.

Sí tus siglos vuelven, hay desperté, en una cama deshecha, con el siglo XVIII.
Andar en piedras, ese sonido. Un camino largo como andar tus pasos. Un camino lejano e indescriptible. Amar es una condición que se me instala en los huesos. Hoy los pasos perdidos volvieron a mi encuentro y me recomponen.
Estoy tan contenta. Anoche la fiesta, la risa, el quedarse sin nada más, la pura felicidad de sentirse en casa, en la casa de los afectos de mis amigas, estar con ellas me hace sentir fuerte, bienvenida. Todas estas mujeres tan hermosas e interesantes me hacen sentir tan orgullosa, hay una incondicionallidad en nuestros lazos. Soy tan afortunada. Puedo respirar y descansar, puedo observar las manos de ellas creando realidad para mí, festejandome. Hay tantas cosas que podría decir, pero sonrie y asiento, me dejo embrigar de fortuna y gracia, de sus voces, de su rostros, de su complicidad y su cariño. Hoy digo la parabra amor y sé que tiene muchos rostros.