lunes, marzo 16, 2009

Que predecible resulta que ante el problema de la violencia en México las autoridades e incluso los intelectuales de partido se limiten a afirmar que: "México ni inventó ni tiene el monopolio del narcotráfico ni de la corrupción, también hay que ver lo que pasa en otras naciones." (Carlos Fuentes dixit) y después traten de sentar cátedra de qué es la violencia culpabilizando a otras nacionales: "la violencia está por todos lados y la mexicana es una cosa menor comparada con la intervención americana en Irak". "Esa es la violencia". De un intelectual como Carlos Fuentes se esperaría un mayor grado de complejidad en el análisis de la violencia, no este argumento fácil.

Me sorprende que no se piense más a fondo y con más apertura crítica el problema de la violencia. La violencia es sobre todo una acción radical y eso, por supuesto, no es un monopolio de un país pero si la expresión visible de los monopolios que se fraguan en éste. La violencia es un paradigma epistemológico del devenir del mercado y de su gestión biopolitica, sin embargo, su reinterpretación hecha, en el caso de los narcotraficantes mexicanos, por sujetos "no autorizado" para ejercerla plantea un reto para el concepto de gubernamentabilidad, hasta ahora propiedad excluisva del Estado, y cuestiona tambien sobre la viablidad de los sistemas políticos contemporáneos.

La violencia ha sido un monopolio del poder patriarcal y militarista que en la actualidad es un valor en alza que se disputa.

2 comentarios:

Christian Zúñiga dijo...

mal de muchos...

Miss Violence dijo...

Así es Christian, que pena que los que se sienten dententadores de poder para construir pensamiento sean tan torpes y tan asquerosamente partidistas. En fin, gracias por la visita.