lunes, septiembre 07, 2009

Trabajar en la cocina de una casa que no es mía. La hospitalidad de lo desconocido. Querer describir aromas (el olor a nuevo, esa fragancia que sólo tiene lo que acaba de desembalarse), texturas, sabores, silencios. Describir sobre todo los silencios. Esta sensación de paz, de que el tiempo realmente es más que el caer de los segundos, que la embestida de los dedos furiosos contra las teclas. Hablar haciendo figuras con las manos y sus sombras.

2 comentarios:

Rain dijo...

Olor a orégano, a limones, a canela, a ajos, a aliños, a humo de sazón :)

Dibujaré una sombra chinesca en tu nombre, queridísima.

Miss Violence dijo...

Preciosa, me encantaría estar hoy alli concinando contigo y reirnos bajo el indescriptible cielo de Lima.