viernes, octubre 16, 2009

En este mismo escritorio hace un año, hace diez años, escribiendo, escribiendo siempre en la madrugada en esta ciudad que reluce, que es como la sensación de tener luciérnagas en la traquea. Soy feliz de cosas sencillas, de cosas que son como piel que crece, piel que se expande, piel que alcanza para hablar de una ciudad a través de los latidos, de las luces en el suelo. Hay una cosa muy hermosa en uno de los boulevares patch-work de esta backdoor city, una cosa que no existía cuando yo vivía aquí, un boulevard iluminado literalmente, un camino de asfalto que centellea como si de una pista de patinaje se tratará, una carretera que tiene incrustado en el asfalto luces que centellean, luces que parpadean al unisono de una música que no está. Es algo realmente hermoso de ver, a veces el intento de ahorrar en alumbrado público resulta realmente poético: una carretera-traquea llena de luciérnagas.

4 comentarios:

Lubna Horizontal dijo...

Nena, quiero verlo pon una foto o un vídeo o lo que sea, no me lo puedo imaginar.

Un abrazo
Diana

sINDROMEs dijo...

HAPPY BIRTHNIGHT
PUES
YA OSCURECIO.
UN ABRAZO QUE VALGA POR 29 A LA 29.

X LO DE LAS LUCES, A MI TAMBIEN ME GUSTAN MUCHO, RECORRO ESE CAMINO POR LAS MADRUGADAS SOLO PARA VERLAS Y DISFRUTARLAS MIENTRAS CORRO A TODA VELOCIDAD CON LAS VENTANAS ABAJO Y SINTIENDO EL VIENTO EN MI CARA. ADEMAS QUE ESA CARRETERA INEVITABLEMENTE ME RECUERDA TANTAS COSAS Y TAL VEZ NO DESEO OLVIDARLAS.

Miss Violence dijo...

Dianisima! Gusto leerte por aquí, prometo hacer un minivídeo y subirlo al blog para que puedas verlo. Un abrazo preciosa!

Miss Violence dijo...

Querida, gracias por la felicitación. Sí los recuerdos en ese asfalto son de una viveza impresionante.