miércoles, abril 22, 2009

La tecnología que pide cosas imposibles. Una ventana me pregunta: DELETE FOREVER?, como si eso fuera posible. Os he dicho ya que odio la lluvia?

Odio la lluvia y los zapatos mojados en una ciudad preciosa y sin compañia.
Afuera llueve. Escucho a Jules diciendo: la vida es extraña, nosotros también. La voz que acompaña a esta lluvia, El desgarro de la canción que se siente como la desolación de la lluvia.

Bronca by Julia Cristina:http://www.myspace.com/juliacristinamonge
Desde aquella esquina (siempre que escribo esto pienso, en efecto, en un cuadrilátero) Roberto Castillo nos lanza esta propuesta. Poesía contra la violencia.


http://tengodolordepais.blogspot.com


Ha nacido ARDIENDO pero no se quemará...

Merci Beaucoup Madame Jules!

lunes, abril 20, 2009

Releyendo Testo Yonqui encuentro citas brillantisimas como esta:


"Nuestras sociedades contemporaneas son enorme laboratorios sexopolíticos en los que se producen los géneros. El cuerpo, los cuerpos de todos y cada uno de nosotros son los preciosos enclaves en los que se libran complejas transacciones de poder. Mi cuerpo = al cuerpo de la multitud. Eso que llamamos sexo, pero también el género, la masculinidad y la feminidad, y la sexualidad, son técnicas del cuerpo, extensiones bio-tecnológicas pertenecientes al sistema sexopolítico cuyo objetivo, es la producción, reproducción y expansión colonial de la vida heterosexual humana sobre el planeta."


Beatriz Preciado. Testo Yonqui. Pág. 93.
Son las 19: 13 horas. Es lunes. Aquí inicia otra historia, de cosas sencillas y procesos evidentemente complicados. Leo de manera breve que una mujer decide congelar semen de su compañero mujerto para quedarse embarazada en el futuro. Esto me lleva a pensar en las negociaciones con la muerte. Nuestra forma de aproximarnos a ellas, de ser parte de ella, de comercializarla, brindarle culto, temerla. En fin, la muerte al igual que la sexualidad (su ejercicio) siguen siendo variables prioritarias a considerar en nuestros planteamientos vitales, de hecho no coincibo un pensamiento contemporáneo que no se preocupe de forma efectiva y reticular de elementos como la violencia, la sexualidad y la muerte.