miércoles, abril 21, 2010

SUDAKAS TRANSFEMINISTAS: UN RETO


A partir de las Jornadasa Transfeministas de Barcelona y su predecesor el Manifiesto Transfeministas, que muchxs de nosotrxs firmamos desde distintos confines del planeta, aparecido el 1ro de enero de 2010 como un virus en nuestros blogs, es evidente que hay interés de inventar un lenguaje y unas pautas para el/los transfeminismo(s), socializar estrategias de TRANS-formación más que de resistencia, saber que la máxima de los años 70 que decía : mi cuerpo es una campo de batalla, sigue estando vigente, nuestro cuerpo sí es una campo de batalla pero también es un arma de batalla, como bien lo sabemos no existen cuerpos dóciles en los intercambios biopolíticos, ya que el agenciamiento es un intersticio que sabemos encontrar en las estructuras que parecen sólidas y férreas y que tanto lxs feministxs como lxs Trans hemos sabido sortear a través del devenir histórico.

Es evidente que está irrupción en el lenguaje, este mestizaje de términos que implica el transfeminismo no será facil y supondrá que algunxs se desgasten con la discusión del copyrigth del término o que otrxs sientan que el sufjjo Trans sólo puede evidenciar una corporeidad especifica, cuyos principales representantes y voces sean los cuerpos trans, pero hay que dejar claro que trans es una prefijo gramatical que implica desplazamiento, movimiento, devenir, estar en proceso de, sin olvidar, por supuesto, el remanente corporal que el prefijo tiene para muchos sujetos que son objeto de la transfobia.

Asi, es deseable que el transfeminismo como movimiento esté consciente de que él, al igual que los otros feminismos es una práctica, una forma de crear lenguaje y traernos al mundo de lo articulado, una forma de decir que no hablarán por nosotrxs, que estamos fraguando revueltas teorico-lúdico-prácticas, revueltas que implican cuerpos reales y afectos (en su gran espectro, incluyendo los afectos negativos como la ira, el odio, la violencia) y que como estamos empezando seguramente se quedará mucho por el camino.

El transfeminismo no debe ser visto como un movimiento inclusivo a cualquier coste, sino como un posicionameinto crítico que acogerá a todxs aquellxs que quieran dialogar y actuar desde las prácticas feministas, pues no es un movimiento que dé la bienevenida per se, en mi caso no deseo que seamos tolerantes e hiperdisponibles, sino que como movimiento abramos los espacios a todxs aquellxs devenires minoritarios que tienen una conciencia crítica ante las hegemonias, no valen las categorias express o las labelizacones de quita y pon, el Transfeminismo es un movimiento político que implica activisto, militancia, hecha desde otros sitios que no se emparentan con la izquierda (machista y jerárquica) y de oposición dicotomica ante la hegemonía.

Yo hablo desde mis transversales, desde un cuerpo articulado como femenino del cual me reapropio en mis prácticas de resistencia y el cual uso de forma estratégica según el contexto y la geopolítica en la que me encuentre. Entonces, hablo desde una voz de high femme, lipstick lesbian, transfronteriza, malinche, traidora, trilinguge, mestiza, sudaka que ha ido a la universidad, ex-mex, puta, precaria, plumifera y sin ganas de arrodillarse. Es desde aqui desde donde lanzo el reto para las SUDAKAS como yo (que no se reduce a un mapa, sino a la redistribución geopolitica de la violencia y la tercermundización del primer mundo) que vivimos en diáspora y ahora nos encontramos por accidente, decisión o circuntancias aleatorias en el Estado Español y que hacemos alianzas con el transfeminismo. Lanzo el reto de la incomodidad y la autocrítica, es decir, lanzo la propuesta de currarnos nuestras propias categorizaciones, ser agentes activas en la construcción de la discursividad trnsfeminista. No quiero que mis intersecciones, mis transversales, mis privilegios inversos que me victimizan desde afuera borren toda la complejidad y la agencia que desde mis infortunios geopoliticos he sido capaz de desarrollar. No quiero que mis opresiones se conviertan en un slogan para mi, que se vuelvan un escudo y me impidad argumentarme desde otros sistios y desde el posicionamiento geopolitco actual, no quiero ir siempre de sudaka-víctima, quiero decirles a la cara que nos son una fiche que queda lindo en sus pisos y en sus casas okupadas, que se atrevan a dialogar conmigo teniendo en cuenta mis transversales pero que no se circunscriban a ello, yo no soy unidimensional ni solo la suma de mis opresiones o mis faltas y por eso, quiero poner el reto de pensar y crear lenguajes desde un sitio que no olvide, invisibilice, las opresiones de nuestros cuerpos y paises pero que no sean mi bandera ni mi carta de presentación y exijo un reto y una coherencia, un estar a la altura de las circuntancias. Asi que mi reto es para las SUDAKAS TRANSFEMINISTAS y para el resto del movimiento.




Y cuando se vayan, llévense sus retratos

A nuestras hermanas gringas
amigas radicales
les encanta tener retratos de nosotras
sentadas junto a la máquina de fábricas
manejando un machete
en pañuelos brillantes
cargando niños morenos amarillos negros rojos
leyendo libros de las
campañas contra el analfabetismo
cargando ametralladoras bayonetas bombas navajas
Nuestras hermanas blancas
amigas radicales
deben pensarlo
de nuevo.

A nuestras hermanas gringas
amigas radicales
les encanta tener retratos de nosotras
andando por el sembrado en el sol ardiente
con sombrero de paja si somos morenas
pañuelo si somos negras
en faldas de tejido brillante
cargando niños morenos amarillos negros rojos
leyendo libros de las campañas contra el analfabetismo
sonriendo.
Nuestras hermanas gringas amigas radicales
deben pensarlo de nuevo.

Nadie se sonríe
al dar frente al día
excavando pedazos de uranio como recuerdos
o limpiando detrás de
nuestras hermanas gringas
amigas radicales

Y cuando nuestras hermanas gringas
amigas radicales nos ven
en carne viva
no como su propio retrato,
no están muy seguras
si
les encantamos tanto.
No somos tan felices como nos vemos
en
su
pared.



Jo Carrillo. Esta puente, mi espalda, Voces de mujeres tercermundistas en los Estados Unidos, editado por Cherríe Moraga y Ana Castillo y traducido por Ana Castillo y Norma Alarcón, Ism Press, San Francisco: 1988


1 comentario:

Salsa dijo...

Nena, me gusta tu sitio, y no me refiero al blog, que es obvio k me encanta... sino el sitio abstracto y politico desde donde te posicionas, es muy complejo verbalizar un espacio intimo y publico q nos atraviesa, es complicado ubicarnos inclusivamente en espacios donde siempre nos señalan como "las otras" "exoticas" "raras entre las raras" ... sin embargo es fundamental generar extrañezas y deformaciones dentro de todas las identidades, porque solo asi, "las otras" seremos todas y juntas podremos articular algo desde los espacios comunes...
bs
asor