martes, junio 15, 2010

Sin sentir nada el estremecimiento que cierra los años. Aquel avión, el aterrizaje en tierra extraña. La mujer que llegaba por primera vez a su destino. Las horas de distancia, viajar para aprender de las soledades y del llanto, de la autoeficacia, para desaprender los lazos y las filiaciones. Inventar un mundo de lenguaje, un sistema de pensamiento. La ambición filosofica y su absurda y desfasada dignidad. El reto de contruir una etica-política pertinente a través del navegar de los cuerpos y su multitud. Decidir quedarme en esta ciudad por sus nubes y la certeza de que aquellas (las primera) ya no las volveria a ver nunca. Levanto la mirada y un jardin florecient me atraviesa, levanto aún más y alli estan las nubes justificando mi elección y mis ganas de seguir.

2 comentarios:

Dralí dijo...

Me recordó a mí en este momento.
Saludos desde Tijuana, espero estar pronto por allá.
Daril.

Miss Violence dijo...

Daril: espero verrte pronto por aquí. Un abrazo y mucha fuerza para el viaje.