martes, julio 20, 2010


Slang ACADÉMICO




Constantemente escucho que la gente se queja sobre la forma de hablar de lxs academicxs. En conferencias, debates, asambleas, puestas en común, seminarios, charlas informales, la queja es continua, se dice que el lenguaje de la academia es muy enrevesado, difícil, abstracto, que no traduce la realidad cotidiana, etc.


Ahora bien, a partir de esas observaciones me he puesto a pensar que los lenguajes de la academia no son formaciones de sentido discursivo que apelen a nada imposible, más bien los pienso como un slang más. No veo ninguna diferencia entre aprender el dialecto de los barrios y aprender los dialectos linguísticos de la academia. Aprender el significado de la palabra"mola" es igual de abstracto y complicado que aprender el de tecnologías del género, así como también lo es aprender a decodificar, traducir o adivinar el críptico código de los mensajes de texto (msm).


Presiento que hay un prejuicio bastante fuerte sobre la dificultad que implica el lenguaje académico, sé que ese conflicto tiene resabios de clase. Pero no todos tenemos que hablar el mismo lenguaje ni conformarnos con el estatismo de las palabras para pertecer al orden de las colectividades que consideran la resistencia importante.


Creo que no colocar el lenguaje académico como un slang más es reforzar la idea universalista de que la academia tiene toda la potestad para construir sentido y discurso y pienso que mientras nuestras críticas a este lenguaje sean desde una posición jerárquica, donde lxs que no participamos de la decodificación del mismo, es posicionarnos en un escalfón inferior. No pienso que un slang este por encima de los demás, de hecho no creo que ahora mismo se hablen ya lenguas o idiomas, porque eso nos llevaria a defender un nacionalismo vetusto, sino que hablamos slangs, hemos transformado nuestras lenguas en SLANG y eso me parece un logro y una transformación que acompaña a los cambios, los flujos transaccionales y los desplazamientos epistémicos, corporales y migratorios del mundo contemporáneo.


La palabra episteme y su significado no es más abstracta que decir: mola mogollón, sin embargo, en lugar de posicionarnos en estas contiendas linguísticas, lo interesante sería, por un lado, tomar conciencia de la importancia de los lenguajes en la contruccion de sentido y, por el otro, dejar de suponer que aquellos que no conocen el lenguaje académico no van a entenderlo, porque esa es una posición paternalista. Brindemos un voto de confianza a la inteligencia de lxs otrxs.