domingo, agosto 15, 2010

La vejez de la boca

En los mucho angnos, la boca re-encuentra a la boca amada, la reconoce: el leve temblor, la carnosidad de los labios, la mueca felina, el aliento a clavo.
En los muchp angnos la boca subitamente tiembla, palpita, vuelve a ser nigna, lee los labios: esa forma de pronunciar la "r" y quedarse a la intemperie,
ese silencio de arroz blanco, la parsimonia intempestiva que trastabillea ante la duda.
En los muchos agnos la boca esta surcada de lineas y es una bodega de verbos y alegria. La boca vuelve a escuchar su voz.