miércoles, septiembre 22, 2010

Me digo: no debes perder tiempo, no. Me digo: deja de pensar en la luz y en su incofesable nobleza, deja de observarla, deja de... Me digo tantas cosas y entre ellas, que no pierda el tiempo, pero no puedo dejar de asombrarme con la luz de las cuatro de la tarde y el recuerdo del agua cayendo sobre mi cuerpo. Algunos sabemos que el tiempo es una cosa que dura y se acaba, algunas sabemos eso y no nos sentimos nunca más propiedad del mundo.

2 comentarios:

Stef dijo...

El tiempo... precioso post.
Me pregunto qué será de nosotras cuando se nos deshaga en las manos al tratar de atraparlo...

gigantes dijo...

porque podemos desaparecer en cualquier momento.