jueves, noviembre 11, 2010

Es noviembre y no podía ser de otra manera. La forma insidiosa del invierno hace saltar las visceras y calienta la sangre que quiere regarse, que quiere reventar los ríos internos y salir por los labios, los ojos, la vagina. Es noviembre. Es No Verte. Mi cabaña que consideraba sólida se barre de un somplido. Lo sabía todo sobre los trucos del autosabotaje y de la oxitocina que algunxs llaman amor, lo sabia y lo fui olvidando en un streptease inverso, un ponerse velos y llenarse de verbos y ciprina. La rendición sólo sirve para que el abandono sea efectivo de forma irreconciliable y súbita.
La rendición solo sirve para despertarse a un mal sueño y decir con rabia: I fucking knew it.