martes, noviembre 23, 2010

Invadida de libros y sin tiempo. Con las manos temblando por las ganas, por la necesidad de que las sílabas se sucedan y formen algo que me saque de lignominia del silencio, pero las letras se arremolinan y hacen frases como: "horizonte de sentido" cuando en lo que en realidad quiero decir es "cabalgata de sangre hacia la nada" cabalgata y fuga. Cabalgata y látigo, músculos rotos por el imperio de las móleculas inalienables. Esto no mepasa sólo a mí, es le está pasando al mundo y no se da cuenta de los rotos tendones y el roto cuello, del hilillo de sangre con el que viaja vicariamente dia tras día. Esto le pasa al mundo pero me duele a mi y el lenguaje me abandona, me abandona y las letras vienen a embestirme en jaurias de sintagmas, morfemas y gramemas. Esto me pasa a mí y no sé cómo seguir escribiendo sin proselitismo, sin ego, sin conciencia, sin audacia, sin género ni laceración. Esto le pasa a los folios que no toco a las letras que me faltan, a la herida primigenia que me trajo al mundo y soy capaz de llamar por su nombre. A esa herida que es un cuerpo latiente con el que no hablo porque desde el día que salí de el nos convertimos en dos procesos irrevocables y contradictorios. Esto me pasa y quiero tomar el telefono para guardar silencio simplemente salir a tomar aire.