jueves, diciembre 30, 2010

Se acaba el año. Al igual que los libros que nunca terminan en la última página sino en la anterior, se que este año se acaba hoy con esta lluvia, la música desconocida y melancólica, el globo de helio dentro de la cabeza, el trancurrir de las horas sin sorpresas y sin anclas. Se acaba hoy cuando ando con low battery. 2010, que año tan lleno de sorpresas felices, de encuentros, de nuevos puentes, de cambiar camino, el primer año de mi nueva vida. Un año desgastante y brutal al igual que hermoso y entrañable. Un buenísimo año a pesar de la precariedad, de la zozobra, de la distancia.

2010 y su travesía vertiginosa por los afectos, por poner y quitar nombres, unir nombres, cambiarnos a seres (ir)reconocibles y muchas veces felices.