martes, febrero 15, 2011

Esta tarde parece que la divinidad llora de risa. Tlaloc nos canta una canción de lluvia. Sé que el agua nunca es la misma. Sé que la lluvia no debería estar tan connotada, pero para mi lo está. La lluvia y el primer recuerdo de la felicidad. La lluvia sobre el cuerpo de tres años, las flores temblando en aquel jardín, la boca llena de agua: el beso de Tlaloc. Mis onomatopeyas de nina. El lenguaje inventado.