miércoles, febrero 23, 2011

[Lo que iba a escribir]

Todas estas palabras se guardarán en el silencio de la boca, en la bóveda del cielo-paladar, en ese lugar donde ya no habrá lenguaje nunca más. Tú me sacaste del lenguaje. Allí era donde yo era contigo, después todo fue absurdo y seguía doliendo. Pero alli donde estoy de espaldas a mi misma y soy impronunciable se escriben cartas de despedida. Cartas para decirte adiós. Cartas para decirte como mi humor vítreo se convirtió en agua ante tu mano al cerrar la puerta. Como me quede en el desierto del no poder. Como escribo esto ahora mientras me vuelvo río y temblor y boca que quiere quererte y ya no sabe como, donde el corazón es un puño rabioso. Donde no hay palabras para mí. Cartas de despedida que dirían en líneas finas y temblorosas:

"Nunca seremos libres,
te voy a querer siempre
(aunque querer sea un verbo que ya sólo se conjugará en pasado)"