jueves, febrero 10, 2011

Máter,

Ahora el llanto es una llave
para construir una casa compartida,
un lugar en el lenguaje.

Ahora, justo ahora,
en esta sucesión de cuerpos, días y risa,
ahora, estoy contigo,
entro de nuevo,
vuelvo a tu casa,
a tu regazo
sin encontrarlo feroz
ni prohibitivo.

Ahora justo te hablo con lágrimas
y tú no tiemblas,
hablo de agua y tendones,
de lugares inhospitos
mientras me miras sin cristales tintados,
ni doble espejo.

Yo me veo verte sin nada más que
este lagrimal que acabó con el pasado.