jueves, febrero 17, 2011




Mi memoria, últimamente, anda atrofiada del olvido, me lleva insistentemente a una década atrás. Estos días recuerdo con precisión milimétrica el roce del aire sobre la piel, el sabor de los alientos cuando el amor era una combinatoria ajedrecística, de manos y de venas. Recuerdo octubre y sus tolvaneras, agosto primigenio, marzo como una flor creciendo como un puño dentro de otro cuerpo. Recuerdo la blancura de los días y el sonido intermitente de la sangre. Nos recuerdo como un tropel de caballos desbocados que hacían siempre lo incorrecto como forma de acertar. También hay mucha música en aquellos días que eran un soundtrack con picahielo y ciprina.

2 comentarios:

sINDROMEs dijo...

Yo recuerdo un corcel en un volante... y muchisimas cosas más, amén de las mencionadas aquí y en otros textos atrás, gracias por lo que concierne. Gracias. Enhorabuena también. Se dibujó una sonrisa muy sincera en mí que hace tiempo no ocurrría al leer lo del ensayo.
TQ
Abrazo fuerte.Sólo uno.

Miss Violence dijo...

You know... yes you always know (me).
El mismo abrazo reberverando, como siempre frente a la bestia gris que es el pacífico. GRACIAS POR...