domingo, marzo 20, 2011

Este texto se escribe y se borra. Sobrestimulación mental, lo cual significa que no puedo poner nada sobre el papel o la pantalla. Ganas sí, ganas de. Sí. Escribir, sí, ganas. Estos días y sus horas hemos hablado de tantas cosas (sí, en colectivo, porque todo discurso es colectivo, todo el devenir de los días girando sobre el eje de la palabra y sus políticas). Estos días la palabra juventud rondándolo todo y yo pensando(me) y pensando cómo hacer una lectura más compleja de dicho suceso. La juventud y la política, que no el partidismo. La juventud y sus lecturas de el contexto contemporáneo. La juventud como una piedra de toque y un abrevadero y luego la pregunta: ¿qué entendemos por juventud? La contemporaneidad cambiando el rostro de lo joven. Quiero que la juventud sea un espacio político y explosivo, que lxs jovenes dejen de aceptar la infantilización o dejen de taparla bajo slogans de libertad decimonónica. Quiero que la lectura y el feedback no sea tan decimonónico y neoliberalista. Quiero.