viernes, marzo 11, 2011

Sólo y/o sé el verdadero nombre de R. Me lo dijo el día que nació. El día que yo solté la mano de la madre para coger la del lenguaje. El día que emprendí el camino hacia las dunas esperando encontrar al final un manglar lleno de algo, todavía, indescifrable; extrañamente amado a pesar del desconocimiento. R, me dijo su nombre y yo apredí, for the firts time, a pronunciar la palabra: Rawness.