lunes, marzo 28, 2011


Voy por los pasillos de mi lengua, mientras pienso en el por qué R, ha huido de su sitio. Ella viene a mi lado con sus botitas de sangre y su diccionario. En mi lengua me resulto impronunciable. Me da miedo que hablar dentro de mi lengua sea contraproducente, una especie de cóctel molotov o agujero negro, un cambio de dimensión, desatado por la redundancia de hablar y caminar sobre la propia lengua. R, sabe que quiero preguntar. Posa su dedo índice sobre el diccionario: Deseo.

Entonces yo entiendo que R, se exilio por el deseo, inextinguible, de saber más. R, me dice: aquello era hermoso, doliente y quieto, no podía vivir así.

3 comentarios:

mono magnético azul dijo...

el juego del diccionario, ¿tú también pecas de ello? de ver mensajes y símbolos detrás de las cosas, detrás de todo, buscando respuestas. yo ahora ya uso cualquier libro que me resulte de confianza.

Miss Violence dijo...

Mono, yo no juego con el diccionario, siempre ha sido al revés: él se divierte conmigo.

mono magnético azul dijo...

cierto, cierto... es el diccionario el que juega con nosotrxs