miércoles, abril 27, 2011

En la calle se escucha un vaivén de zapatos y voces y yo pienso en esta noche insomne y en el recuento de este día tan lleno de noticias y de sorpresas. No sé como encajar la muerte de nadie y mucho menos la muerte de alguien conocidx. La muerte es un espacio liminal, de desconocimiento y de silencio. Pienso en las coreografías de los afectos, pienso mucho en la luz y en la sangre de los que aún vivimos en esta alegría incierta de respirar y seguir la andadura de los días. Me rondan visiones encontradas, por un lado no negaré nunca la dignidad que hay en la muerte elegida. Por otro, no deja de dolerme que alguien ya no esté y la primavera se quede para recordarnos que todo nace y florece ahora. Alguien me decia que debería estar prohibido suicidarse en primavera. Yo me muevo entre dos polos al respecto, pero desde aquí le digo a Patri que le envío todo mi respeto y que ojalá la muerte sea un camino que se parezca a nuestro deseo de ella.