viernes, abril 29, 2011

Lxs amigxs de R, II

Observo a R, su rostro colmado de una luz blanca y brillante. Susurro estas palabras: blanco brillante. R, no me mira pero dice: blanco brillante, y parece irse a un sitio que yo desconozco, mientras murmura: argentum. Escucho como se mezcla la saliva dentro de su boca al pronunciar cada letra y siento la felicidad en sus ojos. R, continua con su soliloquio.

Argentum::: plata::: número atómico 47::: hilos y venas::: grupo 1b::: disfraces y risas::: él::: Ri.

Mientras habla su voz se vuelve un proyector que emite imágenes. R, conoció a Ri en una de sus fugas, en uno de esos constantes abandonos, en uno de sus usuales castigos, en una de sus formas favoritas de aleccionarme mientras me da la espalda.

Observo a través de la pantalla de su boca a un cachorro con forma de niño o a un niño con gafas enormes disfrazado de puma bebe. Ri, buscando de puntillas en un archivero rojo, Ri corriendo de un lado a otra de manera tierna y angustiada, buscando una palabra. Ri, sorprendido por R, a mitad de su labor. Ri observando a R sorprendido y preguntando: ¿cómo has llegado hasta aquí? R, observándolo con mueca circunspecta (brazos cruzados tras la espalda, balance sicopado sobre las botitas de sangre): he entrado aquí por la boca. Ri, estupefacto. R: he decido fugarme y he llegado aquí aprovechando los mares de saliva que se forman cuando ellas se besan. ¿Tú cómo has llegado aquí?. Ri: yo vivo aquí. R, ¿y qué haces? Ri: me dedico a guardar palabras, a guardarlas en archivos, a alejarlas de esta cabeza donde habito. ¿A la dueña de la cabeza no le gustan las palabras? Ri: no, prefiere el temblor y las imágenes. R, observa al niño-puma y siente por primera vez que podría enamorarse, luego afirma: yo... podría quererte si la heterosexualidad no fuera como un mazo contra los metacarpos. Ri responde: R, no estamos allí, todavía tengo 5 años y mucho tiempo para la desobediencia. Ri, lleva en su mano izquierda una tabla periodica en la cual reposa un ciículo rojo sobre Ag, R, dice: ¿que haces? hago que la cabeza en la que vivo florezcan los hilos y el latido. ¿Eres un alquimista? Ri: soy un niño travestido que busca la alianza con un metal que no nos rompa nunca.