miércoles, abril 27, 2011

R, me observa detenidamente.
Desde aquí puedo ver perfectamente cada una de las células de sus labios. Algo ha cambiado tras la cortina azul cobalto, sus ojos: un huracán de preguntas. Las trayectorias de sus ojos que observan con la impaciencia de mis/sus 14 años. Planear la fuga o el viaje, querer irse y al mismo tiempo coger de la mano a alguien para que esta vez viajar sea una metáfora que se llama lluvia, sudor, ciprina, saliva y rubor. Yo sé. Yo supe. Yo sabré que sabor y saber compartien raíces y son verbos que a R la hacen sonrojarse.

R dice: yo sé, yo supe, yo sabré que esto se llama respirar y que cada inspiración hace un homenaje a todxs aquellxs que han decido ser pájaros que entienden que una ventana es un antes y un después del verbo saltar.

R cierra los ojos y dice: REQUIEM, el silencio es a veces lo más digno.