domingo, abril 10, 2011

Sabemos que todo viaje es interno, que a veces no es necesario moverse para desplazarse. Desplazamiento y extimidad, así Sevilla. He disfrutado mucho mi estancia aquí, he disfrutado ver como la luz y el aire hacen de espejo inmisericorde, espejo que expande. Salir de la seguridad de lo conocido y estar cerca y lejos y cerca. Saber que hay muchas formas de hacer las cosas pero sobretodo sentirme compenetrada con el hecho de hacer/construir desde sitios que no son los míos ni los conocidos. Observar dinámicas que me parecen realmente pertinentes y a la vez lejanas de m/í. Cercanía y afecto y desconocimiento o mejor aún cercanía y conocimiento con atisbos de afecto activista y político. Las cosas tienen muchos nombres, también la risa. La risa que es un lugar de desarme y a veces una piedra arrojadiza. Sentirme extraña y bien recibida y de nuevo extraña y bien. No tener un código simple para hablar del ahora.