viernes, mayo 13, 2011

Meterme en la cabeza de R


Esto es lo que R escribe:

{{{{{{{los espasmos de la boca}}}}}}}}}

Muchos años después y sólo en retrofuturo Ra descubriría los secretos de Ventrílocuo: la imperceptible herida fónetica moviéndose al unísono. R delante del ventrílocuo siente la ternura que se siente frente a un hijo. El arrebatador deseo de saberlo todo, con toda la imposibilidad de entendimiento, el momento de las MÓNADAS, la utopia de comunicarse. El ventrílocuo se traduce a sí mismo al lenguaje de las aves.

Muchos años antes R tuvo la respuesta a la pregunta que se está formando ahora frente a los espasmos de la boca. Recuerda las manos de Ra agitándose sobre el aire, las manitas de Ra haciendo del viento un enorme texto en braille, las manitas y el temblor involuntario de los labios de 6 años. Las cosas grandes que no caben en el lenguaje. Recuerda ahora, al mirar fijamente los pequeñísimos dientes del muñeco, la dulzura nerviosa de Ra al emprender la letanía del autopronombre y de la carne.