domingo, junio 26, 2011

¿Dejarán alguna vez los toros de ser entrañables?

A pesar de la bienvenida, a pesar de la cicatriz. A pesar.

Los ojos. Los ojos de los toros.
La dulzura de las bestias.

2 comentarios:

Helenaconh dijo...

a mí me pasa eso con las vacas; los ojos de las vacas, negros, llenos de moscas, con tanto mundo dentro...

Miss Violence dijo...

Sí, los ojos que abrigan y albergan desde un lugar muy lejos.

Saludos!