sábado, junio 11, 2011

El órgano de la risa /el órgano de la ira

Caminamos por los pasillos detrás de mi estómago, estamos justo debajo del diafragma. Vamos aún más lejos, en el horizonte veo mi novena, décima y onceava costillas. Estamos del lado izquierdo de mi cuerpo. No sé que hacemos aquí. Como siempre ignoro todo acerca de mi propio y vital funcionamiento. Antes de internarnos en las células del órgano que desconozco, leo: Welcome to the spleen.

Me rehuso a entrar, me rehuso a entender. La avalancha nemoriosa me asalta. Recuerdo en un segundo qué significa spleen. R me dice: efectivamente estamos en tu bazo. Yo me siento perpleja y no quiero entrar porque los antiguos decían que ese era el órgano de la melancolía sin causa definida, de la angustia vital de una persona.

Spleen.

R me incita a hacer algo de arquelogía, sumerjo mi cuerpo en el bazo y me maravilla su proceso. Es el cuidador de la sangre, el destructor de células sanguineas viejas. Kali dentro de nosotrxs. R, me dice: es el órgano de la ira.

Yo recuerdo repentinamente que en el Talmud se dice que es el órgano de la risa.