martes, junio 14, 2011

Está empapada. La veo aferrarse a las paredes y veo como tiembla su sombra. R tiene el vestido completamente mojado, el pelo sobre la cara ocultándole el rostro mientras las gotas escurren por sus labios. Sus manos aferran y aferran las grietas de las paredes, busca sujetarse. Un maremoto, un tornado, algo con mucho aire y agua está pasando. Me enternecen las botitas de R, resbalando, a punto de despegar, a punto de hacerla danzar sin gravedad. Esto es lo que pasa dentro: R empieza una danza rara junto a las paredes que se desprenden por causa del estremecimiento, un tornado de líquidos y sangre haciendo del endometrio un atrezzo para R y su ingravidez.

(Esto es lo que pasa fuera: una mujer se sumerge en mi cuerpo atravesándome de parte a parte.)

Cuando todo termina R rompe a reír mientras dice: en mi lenguaje esto se llama tifón. Estoy exhausta.