sábado, junio 11, 2011

Me gusta despertar así: abrir los ojos y que las escenas me entren sin categorizaciones, una especie de objetos encontrados, vistos desde otro ángulo ::: FENOMENOLOGÍA:::. Siempre que despierto con el rostro vuelto hacia un ángulo inesperado deseo tener una cámara-ojo. Me gusta también cuando no puedo elegir entre comer y escribir, sentir como crece la necesidad de ambas. Luego, está el pelo acomodado por los sueños y la no preocupación por las manecillas y su metáfora de tiempo.

1 comentario:

aina dijo...

qué bonito. Me has recordado a Cortázar y no sé por qué. Demasiado estudio supongo ^_^